El primer ministro británico, Keir Starmer, mantiene conversaciones con aliados europeos sobre un posible despliegue militar en Groenlandia, en el marco de una eventual misión de la OTAN destinada a reforzar la seguridad en el Ártico, según publica este domingo 'The Telegraph'.
La iniciativa, que comenzó a debatirse el pasado jueves en Bruselas, busca responder a las preocupaciones expresadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la posible acción de Rusia o China en la región. Trump ha sugerido que Estados Unidos podría comprar la estratégica isla, territorio autónomo de Dinamarca, e incluso no ha descartado el uso de la fuerza para anexionarla.
De acuerdo con 'The Telegraph', jefes militares están elaborando planes preliminares para una posible misión aliada, que podría incluir tropas, buques y aeronaves, con participación de varios países europeos, entre ellos el Reino Unido. Las opciones que se estudian incluyen desde un despliegue permanente hasta ejercicios militares temporales, cooperación en inteligencia y desarrollo de capacidades, en operaciones que previsiblemente se realizarían bajo el paraguas de la OTAN.
Fuentes gubernamentales citadas por el periódico aseguran que Starmer se toma "extremadamente en serio" la amenaza en la zona del Ártico y coincide en que "la creciente agresión rusa debe ser disuadida y reforzada la seguridad euroatlántica". Un portavoz del Ministerio británico de Exteriores dijo a 'The Telegraph' que el Reino Unido "seguirá trabajando con sus aliados para reforzar la disuasión y la defensa en el Ártico".
Por otra parte, según el periódico, la Unión Europea prepara también planes de sanciones contra empresas estadounidenses en caso de que Trump rechace la propuesta de un despliegue bajo la OTAN.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó que su país, Europa y los aliados se encuentran en una "encrucijada" ante el "conflicto" con Estados Unidos y reiteró que el mundo como se ha conocido hasta ahora se acabará si Trump decidiese tomar por la fuerza el territorio autónomo de Dinamarca. Frederiksen se negó a responder a la pregunta de si Dinamarca tiene un plan en caso de que EE.UU. intentase realmente tomar Groenlandia por la fuerza.
Por su parte, la ex primera ministra de Suecia y líder del Partido Socialdemócrata sueco, Magdalena Andersson, afirmó que su país podría enviar soldados a Groenlandia junto a otros países europeos si Copenhague y Nuuk lo considerasen necesario y lo pidiesen a sus socios. El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, también criticó la "retórica amenazante" de la Administración estadounidense de Donald Trump hacia Dinamarca y Groenlandia.








