Las principales empresas petroleras del mundo han mostrado cautela ante la propuesta realizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que regresen a Venezuela e inviertan 100.000 millones de dólares para revitalizar la industria petrolera en el país.
Durante una reunión en la Casa Blanca este viernes 9 de enero, Trump les ofreció "protección y seguridad del gobierno" a largo plazo y las exhortó a invertir, asegurando que "van a ganar mucho dinero" y que "van a recuperar su inversión".
Sin embargo, las compañías han expresado serias dudas sobre la viabilidad de dicha inversión. Exxon Mobil, por ejemplo, señaló que sus activos han sido confiscados en Venezuela en dos ocasiones, por lo que reingresar requeriría "cambios bastante significativos" con respecto a la situación actual.
El director ejecutivo de Exxon Mobil, Darren Woods, pidió protecciones duraderas para la inversión y un cambio en las leyes de hidrocarburos del país, afirmando que las estructuras y los marcos legales y comerciales vigentes no son atractivos para invertir.
Por su parte, el CEO de ConocoPhillips, Ryan Lance, insistió en que se necesita hablar de la reestructuración de la deuda soberana de Venezuela para financiar la inyección de dólares a la industria energética. ConocoPhillips mantiene uno de los mayores reclamos individuales contra el Gobierno venezolano por la expropiación de sus activos en 2007, por un monto de 12.000 millones de dólares.
A pesar de la cautela, algunas empresas como Repsol han mostrado mayor disposición a invertir en Venezuela. El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, aseguró que la empresa está preparada para "invertir con fuerza en Venezuela" y para multiplicar por tres su producción de crudo en el país, hasta aproximadamente los 135.000 barriles diarios.
Repsol es la empresa ibérica que mantiene una mayor vinculación económica y estratégica con Venezuela, donde opera desde hace más de 30 años y donde tiene derechos mineros, aunque la mayor parte permanece sin desarrollar.
En resumen, si bien el presidente Trump ha hecho un llamado a las principales empresas petroleras para que inviertan en Venezuela, la cautela y las dudas prevalecen entre la mayoría de ellas, que exigen cambios significativos en las condiciones legales y de seguridad antes de considerar una inversión de tal magnitud.










