El estudio, realizado por investigadores de Suiza, Países Bajos y Alemania, demostró por primera vez los efectos positivos de la exposición a la luz natural en comparación con la luz artificial. La investigación, publicada en la revista 'Cell Metabolism', se centró en un grupo de 13 voluntarios mayores de 65 años con diabetes tipo 2.
Los resultados mostraron que cuando los participantes se exponían a la luz natural, presentaban niveles de glucosa en sangre más estables y una mejora general de su perfil metabólico. Por el contrario, aquellos que estuvieron en espacios iluminados artificialmente tuvieron mayores fluctuaciones en sus niveles de glucosa.
"Se sabe desde hace varios años que la alteración de los ritmos circadianos juega un papel central en el desarrollo de desórdenes metabólicos que afectan a más y más personas en las poblaciones occidentales", explicó Charna Dibner, uno de los codirectores del estudio y profesor asociado de la Universidad de Ginebra.
La investigación forma parte de los esfuerzos por comprender mejor la relación entre la exposición a la luz y la salud metabólica. Según los expertos, la desincronización entre nuestro reloj biológico y las señales ambientales, junto a un estilo de vida sedentario, están impulsando una epidemia de enfermedades metabólicas.
"Pasamos casi el 90 % del tiempo en espacios cerrados, con una exposición muy limitada a la luz solar", lamentó uno de los investigadores. Este hallazgo resalta la importancia de incorporar más luz natural en nuestros entornos cotidianos para mejorar la salud metabólica, especialmente en poblaciones vulnerables como los adultos mayores.
Los investigadores seleccionaron a 13 voluntarios de más de 65 años con diabetes tipo 2 para el estudio. Durante cuatro días y medio, los participantes vivieron en espacios de la Universidad de Maastricht, algunos con iluminación natural y otros con luz artificial. Tras un descanso de cuatro semanas, se repitió el experimento, pero con los participantes cambiados de espacio.
Los resultados demostraron que aquellos que estuvieron en la estancia con luz natural tuvieron niveles más estables de glucosa en sangre durante más horas al día y con menos variabilidad. Estos hallazgos subrayan la importancia de la exposición a la luz natural para la salud metabólica, especialmente en grupos vulnerables como los adultos mayores con diabetes.












