La inflación de la zona euro cerró el año 2025 en el objetivo del 2% que persigue el Banco Central Europeo (BCE), según la estimación preliminar publicada por Eurostat. La tasa interanual bajó una décima en diciembre, situándose en el 2%.
Este resultado se explica por la evolución de los principales componentes de la inflación. Los servicios registraron una tasa anual del 3,4%, ligeramente inferior al 3,5% de noviembre. Los alimentos, el alcohol y el tabaco aumentaron un 2,6%, por encima del 2,4% del mes anterior. Por su parte, los bienes industriales no energéticos subieron un 0,4%, frente al 0,5% de noviembre, mientras que la energía cayó un 1,9% tras la baja del 0,5% en el undécimo mes del año.
La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos, también descendió una décima hasta el 2,3%.
A nivel de países, España registró una inflación del 3% en diciembre, dos décimas menos que en octubre y noviembre. Alemania anotó un 2%, Francia un 0,7% e Italia un 1,2%.
En el extremo superior, Estonia y Eslovaquia alcanzaron una tasa del 4,1% cada uno, seguidos de Austria (3,9%), Croacia (3,8%), Letonia (3,5%), Luxemburgo (3,3%) y Lituania (3,2%). En el lado opuesto, Chipre (0,1%), Francia (0,7%), Italia (1,2%) y Finlandia (1,8%) registraron incrementos por debajo de la media de la zona euro.


