El Terminal Pesquero y de Cabotaje de Manta ha puesto en marcha una serie de intervenciones destinadas a optimizar su operatividad y elevar los estándares de seguridad, en un momento en que la reconstrucción integral de su infraestructura sigue supeditada a la obtención de financiamiento externo. Estas acciones buscan mitigar las limitaciones actuales y garantizar la continuidad de las actividades estratégicas que se desarrollan en este nodo portuario.
Una de las mejoras más destacadas es la implementación de un nuevo muelle flotante, obra que fue posible gracias a un esfuerzo coordinado entre la Autoridad Portuaria y el sector privado, contando con el apoyo fundamental de la Asociación de Atuneros del Ecuador (ATUNEC), INEPACA y el Grupo Buehs. Esta nueva infraestructura tiene como objetivo principal facilitar el proceso de embarque y desembarque de los trabajadores, quienes deben trasladarse hacia las embarcaciones que se encuentran en el área de fondeo, asegurando que este movimiento se realice bajo condiciones de mayor seguridad.
Además de beneficiar al personal operativo, la Autoridad Portuaria informó que el muelle flotante permitirá optimizar el acceso de las lanchas de seguridad y otras embarcaciones menores que requieren el uso de este espacio. Según la entidad, esta intervención es un reflejo del trabajo conjunto entre el sector público y el privado, orientado a fortalecer la infraestructura portuaria y a mejorar las condiciones operativas diarias en el terminal.
Como parte de una estrategia de mejoramiento continuo, la administración portuaria ha integrado nuevas inversiones en su planificación. En el pasado mes de junio, la institución incorporó en su Plan Operativo Anual (POA) una partida cercana a los 100.000 dólares. Estos recursos están destinados específicamente a trabajos de mantenimiento y mejoras en diversos puntos del Terminal Pesquero y de Cabotaje, buscando mantener la funcionalidad de las instalaciones mientras se concreta un proyecto de mayor escala.
A pesar de estos avances puntuales, la reconstrucción total del terminal sigue siendo una tarea pendiente desde el terremoto ocurrido el 16 de abril de 2016. Aquel sismo causó daños severos que resultaron en la destrucción de aproximadamente 180 metros de muelle. Para poner en perspectiva la magnitud de la pérdida, antes del desastre natural la infraestructura contaba con una extensión total de 620 metros, lo que le permitía brindar atención eficiente tanto a la flota pesquera industrial nacional como a la flota artesanal.
Los estudios técnicos elaborados por la Autoridad Portuaria indican que para rehabilitar el tramo afectado y ampliar la capacidad actual del puerto se requiere una inversión estimada en 27,4 millones de dólares. La ejecución de esta obra integral no solo recuperaría la infraestructura perdida, sino que tendría un impacto directo en la productividad económica de la zona. Actualmente, la capacidad de descarga de pesca es de unas 75.000 toneladas anuales, cifra que podría incrementarse significativamente una vez rehabilitados los muelles, generando así mayores ingresos para la administración portuaria.
El camino hacia la reconstrucción ha enfrentado obstáculos financieros considerables. En el año 2018, el Banco Mundial había aprobado un crédito por 25 millones de dólares destinado a este fin. Sin embargo, en el año 2020, el Ministerio de Finanzas decidió redestinar esos recursos para hacer frente a la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19, lo que provocó un nuevo retraso en el proyecto de infraestructura.
Ante este escenario, la gerente de la Autoridad Portuaria de Manta, Belén Intriago Cedeño, comunicó en junio que se mantienen gestiones activas con el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo. El objetivo de estas negociaciones es asegurar el financiamiento necesario para ejecutar finalmente la reconstrucción de los muelles afectados por el sismo de 2016.
De forma paralela a estas gestiones, la institución avanza en la planificación de otras obras complementarias. Actualmente, se desarrollan los estudios para la construcción de un nuevo edificio de operaciones en el Terminal Pesquero y de Cabotaje, proyecto cuya inversión se estima en cerca de un millón de dólares. Esta obra se encuentra en fase de revisión para obtener la viabilidad técnica necesaria y su ejecución está prevista para el año 2027, utilizando recursos destinados a la reconstrucción de la infraestructura afectada por el terremoto.

