El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) enfrenta una brecha significativa entre los aportes de los afiliados y los gastos por prestaciones, lo que lo obligará a desinvertir $1.407 millones del Banco del IESS (Biess) en 2026 para cubrir todas sus necesidades.
Según el presupuesto aprobado para el próximo año, el IESS estima recaudar $5.533 millones por aportes de los afiliados, una cifra muy por debajo de los $9.215 millones que se proyectan en gastos por pensiones, atenciones médicas, Seguro Social Campesino y seguro de desempleo.
Solo las pensiones ascienden a $7.415 millones, alrededor del 81% de todos los gastos prestacionales calculados para 2026. En comparación con el presupuesto de 2025, los gastos por pensiones se incrementaron en $630 millones, lo que confirma el aumento progresivo del número de jubilados.
Por otro lado, el Gobierno prevé asignar al IESS $3.271 millones en 2026, casi $1.000 millones menos de lo solicitado por la entidad. Esto obligará al IESS a registrar esa diferencia como una cuenta por cobrar y, de no recibir esos fondos, deberá recurrir a la desinversión de sus reservas.
La desinversión de $1.407 millones contempla $1.264 millones para el seguro de pensiones, $168.729 para el seguro adicional contratado y $142 millones para el Seguro Social Campesino. Esto, advierten, "comprometerá seriamente la sostenibilidad de los fondos prestacionales de la institución, las reservas del portafolio de inversiones administrado por el Biess y la entrega de prestaciones a los afiliados, jubilados y demás beneficiarios del IESS".
Además, el IESS aún no ha logrado que el Ministerio de Finanzas concrete el pago de la deuda histórica del Estado, que a mayo de 2025 ascendía a $27.389 millones. La entidad señala que una vez se firmen los acuerdos correspondientes, gestionará los mecanismos y plazos de pago de esta deuda.


