El presidente Donald Trump ha manifestado que no se opondría a retirar temporalmente la candidatura de Todd Blanche para el cargo de secretario de Justicia, luego de encontrar una resistencia persistente por parte de dos senadores de su propio partido. La decisión surge en un clima de creciente tensión entre la Casa Blanca y legisladores republicanos clave sobre temas fiscales y el uso de fondos gubernamentales.
A través de su red social, Truth Social, Trump indicó que su intención sería volver a proponer a Blanche una vez que los senadores John Cornyn, de Texas, y Thom Tillis, de Carolina del Norte, hayan dejado el Senado el próximo año. “No tengo inconveniente en retirar temporalmente el nombre de Todd —si no hacen lo correcto— y volver a presentarlo una vez que Cornyn y Tillis hayan dejado sus cargos”, escribió el mandatario. No obstante, analistas señalan que esta estrategia representa una apuesta arriesgada, ya que la futura composición del Senado podría variar, complicando aún más una eventual confirmación de Blanche.
Este anuncio intensifica la disputa centrada en un polémico fondo de 1.800 millones de dólares destinado a evitar el denominado “uso partidista” de las instituciones, así como en un acuerdo extrajudicial que protege a Trump y a su familia de acciones gubernamentales vinculadas a asuntos fiscales. Cornyn y Tillis han sido claros al señalar que no apoyarán la designación de Blanche si el Gobierno no toma medidas concretas para disolver dicho fondo y anular el acuerdo de inmunidad.
La situación ha llegado a un punto crítico tras la decisión de la Comisión Judicial del Senado de posponer la votación para impulsar la candidatura de Blanche el pasado miércoles. A pesar de esto, fuentes familiarizadas con el asunto informaron que Cornyn y Tillis mantuvieron una reunión privada con Blanche el jueves por la tarde. Aunque se reportaron algunos avances en la conversación, no se logró alcanzar un acuerdo definitivo.
El senador de Texas, John Cornyn, sugirió que no son los únicos con reservas. “Hay más de dos personas que tienen reservas sobre el fondo de instrumentalización y sobre el alcance del acuerdo de conciliación”, afirmó. Cornyn también rechazó las acusaciones de Trump de que su oposición sea una forma de venganza política, respondiendo que “pasamos demasiado tiempo hablando de personalidades aquí arriba y no lo suficiente de los hechos”.
El contexto político añade complejidad al conflicto. Cornyn perdió su primaria esta primavera ante Ken Paxton, quien cuenta con el respaldo de Trump. Por su parte, Tillis ha sido un crítico recurrente del presidente y decidió no postularse para la reelección en 2025. Mientras tanto, el Partido Demócrata ha intensificado su inversión en ambas contiendas con la esperanza de ganar esos escaños y obtener la mayoría en el Senado.
Trump, en respuesta, lanzó duras críticas contra ambos legisladores, asegurando que sus carreras políticas han terminado debido a sus acciones. Al mismo tiempo, afirmó que Blanche permanecerá en el cargo en calidad de interino independientemente del resultado de la confirmación.
En el ámbito de las negociaciones, Cornyn acusó a la Casa Blanca de obstruir un acuerdo que facilitaría la confirmación de Blanche. Según el senador, la resistencia proviene de “niveles superiores” en la administración. En sintonía, Thom Tillis mencionó que un asesor en la Casa Blanca se resiste a eliminar el fondo y modificar el lenguaje de protección fiscal porque desearía reactivarlo en el futuro. Aunque no nombró al asesor, fuentes cercanas a Trump sugieren que podría tratarse de Boris Epshteyn, abogado personal del presidente. Sin embargo, otras fuentes niegan que Epshteyn tenga tal control, atribuyendo el estancamiento a la negativa de ambas partes de ceder.
Los senadores reticentes exigen que Blanche confirme por escrito que el fondo “contra la instrumentalización de la justicia” no podrá ser restablecido. Además, Cornyn solicita que se aclare que la inmunidad fiscal solo se aplique a investigaciones pasadas y no a conductas previas no relacionadas que pudieran ser desconocidas. Asimismo, pide especificar las “partes nombradas” en el acuerdo con el IRS, dada la vasta red de negocios globales de la familia Trump.
Esta presión coloca a Blanche en una posición delicada, ya que cualquier limitación a la cláusula de inmunidad podría generar el malestar del presidente. A pesar de que el Departamento de Justicia ha propuesto diversas opciones, Cornyn ha considerado que ninguna es suficiente, descartando incluso una contrapropuesta enviada recientemente.
En términos administrativos, si Trump retira la designación, Blanche podría seguir al mando como secretario de Justicia adjunto o bajo la figura de interino, aunque este último cargo tiene un límite de 210 días, extensible mientras la designación esté pendiente. Por su parte, Chuck Grassley, presidente de la Comisión Judicial del Senado, reiteró su intención de resolver las diferencias para que la candidatura de Blanche pueda avanzar en el trámite de su comisión.


