Una reciente encuesta realizada por la firma SSRS para CNN ha revelado una tendencia significativa dentro de la base del Partido Demócrata en Estados Unidos: aproximadamente un tercio de los adultos que se identifican como demócratas, o que tienen una inclinación hacia este partido, se definen a sí mismos como socialistas democráticos. Este dato pone de relieve la creciente influencia de una corriente ideológica que, aunque busca permanecer dentro de la estructura partidista, demanda cambios estructurales profundos.
Los resultados del estudio indican que este grupo no solo representa una parte considerable del electorado, sino que constituye uno de los sectores más leales y comprometidos del partido. Sin embargo, esta lealtad viene acompañada de un fuerte deseo de renovación. Los socialistas democráticos están impulsando una transformación de la formación política, buscando una renovación de la actual cúpula del partido y abogando activamente por la nominación de candidatos más jóvenes que representen nuevas visiones.
Este impulso ideológico ya ha comenzado a traducirse en victorias tangibles en las urnas. Un ejemplo destacado ocurrió el año pasado en Nueva York, donde Zohran Mamdani logró vencer a Andrew Cuomo. Asimismo, la tendencia se ha extendido a las contiendas para la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, donde candidatos que se autodefinen como socialistas democráticos han logrado obtener la nominación demócrata en diversas carreras nacionales. Entre estas victorias destacan los triunfos sobre representantes titulares como Adriano Espaillat en Nueva York y Diana DeGette en Colorado.
La mirada ahora se centra en las elecciones primarias de las próximas semanas, que servirán como un termómetro para determinar si este fenómeno puede expandirse más allá de los bastiones demócratas tradicionales. En este sentido, los datos recientes sobre las primarias para el cargo de gobernador en Wisconsin son reveladores, ya que sitúan a la socialista democrática Francesca Hong a la cabeza de las encuestas en un estado considerado clave para la política estadounidense.
En cuanto a las prioridades políticas, la encuesta de CNN muestra que los socialistas democráticos difieren notablemente del resto de los simpatizantes del partido. Si bien la mayoría de los demócratas coinciden en que la formación necesita cambios importantes o una reforma total, los socialistas democráticos tienen casi el doble de probabilidades de apoyar que el partido se desplace decididamente hacia la izquierda en sus propuestas políticas.
Uno de los puntos de mayor divergencia es la política exterior, específicamente en relación con el apoyo de Estados Unidos a Israel. El 48 % de los socialistas democráticos afirma que vería con entusiasmo a un candidato que proponga recortar el apoyo estadounidense a Israel. Esta cifra contrasta drásticamente con el 20 % de aquellos simpatizantes demócratas que no se consideran socialistas democráticos. Este tema ha cobrado una relevancia crítica en las primarias de este ciclo electoral, impulsado por los tres años de conflicto en la Franja de Gaza.
Respecto a sus referentes, los encuestados de esta ala política muestran una opinión favorable hacia la organización Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA) y hacia los cargos públicos que ostentan dicha etiqueta. Entre quienes expresaron una opinión, casi la totalidad ve con buenos ojos la labor de Alexandria Ocasio-Cortez y de Zohran Mamdani.
Llama la atención la receptividad general del Partido Demócrata hacia estas candidaturas. Aunque el entusiasmo es mucho mayor entre quienes se identifican como socialistas democráticos, la encuesta revela que el 64 % de los adultos afines al partido que no comparten esa etiqueta aceptarían, o al menos no se opondrían, a la nominación de un candidato socialista democrático. Por el contrario, un 36 % de este grupo manifestó sentirse molesto o inquieto ante tal posibilidad.
Para la obtención de estos datos, la encuesta de CNN fue llevada a cabo por SSRS entre el 23 y el 27 de julio. El estudio utilizó una muestra nacional aleatoria de 1.225 adultos estadounidenses, seleccionados mediante un panel basado en probabilidades. La recolección de información se realizó a través de internet y mediante entrevistas telefónicas con operadores humanos. Los resultados finales de la muestra completa presentan un margen de error de muestreo de más o menos 3,2 puntos porcentuales.

