El exministro de Justicia, Luis Jiménez Borra, ha revelado detalles significativos sobre los desafíos políticos que enfrentó durante su permanencia en el Gabinete Ministerial bajo el mandato de José María Balcázar. En declaraciones recientes brindadas al medio Willax TV, el exfuncionario confirmó la existencia de presiones externas y un intento explícito de apartarlo de su cargo, todo ello enmarcado en un escenario de posibles gestiones para otorgar un indulto al expresidente Pedro Castillo.
Según el testimonio de Jiménez Borra, el entorno político estuvo marcado por una insistencia recurrente respecto a la situación jurídica de Pedro Castillo. El exministro detalló que la presión no se manifestó de manera aislada, sino a través de la constante presentación de solicitudes y la inclusión sistemática de este tema en la agenda institucional. Esta insistencia buscaba que el Ministerio de Justicia tomara una posición favorable respecto al indulto del exmandatario.
Un punto crucial en las declaraciones del exministro fue la distinción entre las acciones del presidente José María Balcázar y las influencias externas. Jiménez Borra fue enfático al señalar que, si bien existía una atmósfera de presión, esta provenía de fuentes ajenas a la figura del presidente. Al respecto, mencionó que mantuvo dos conversaciones directas con Balcázar sobre el asunto del indulto y aclaró que el mandatario no le solicitó adoptar una posición específica ni le impuso una directriz sobre cómo resolver el caso.
Sin embargo, a pesar de la aparente neutralidad del presidente en el pedido directo, el exministro confirmó que hubo movimientos internos y externos orientados a su salida del Gobierno. “Si es cierto que hubo un intento de sacarme del gabinete. Eso sí es cierto”, afirmó Jiménez Borra, validando que su estabilidad en el cargo se vio comprometida debido a las tensiones generadas por la agenda del indulto a Pedro Castillo.
El exministro relató que el momento crítico ocurrió tras su retorno de un viaje oficial realizado a Paraguay. Al regresar al país, consciente de que su posición en el Ejecutivo podía estar en riesgo debido a las presiones mencionadas, decidió abordar la situación de manera frontal y directa con el jefe de Estado. Jiménez Borra explicó que buscó al presidente Balcázar a la mañana siguiente de su llegada para esclarecer su futuro en la gestión.
Durante dicho encuentro, el exministro de Justicia planteó una solicitud clara al mandatario: le pidió que, en caso de que el presidente tuviera la intención de retirarlo del gabinete en el futuro, lo hiciera siguiendo los conductos regulares, solicitándole formalmente su renuncia como corresponde al protocolo administrativo y político. Esta petición buscaba evitar que su salida fuera el resultado de presiones externas no transparentes y asegurar que cualquier decisión sobre su cargo fuera una determinación directa y formal del presidente.
Tras esta conversación, el presidente Balcázar habría proporcionado una explicación que, según las palabras de Jiménez Borra, permanece en la confidencialidad entre ambos. Como resultado de este diálogo y la postura adoptada, el exministro no fue removido de su puesto y logró permanecer en el Ministerio de Justicia hasta el término de la gestión gubernamental.
Estas revelaciones ponen de manifiesto la complejidad del manejo del Ministerio de Justicia durante aquel periodo, evidenciando que la figura del indulto a Pedro Castillo fue un eje de conflicto y presión política que llegó a poner en riesgo la continuidad de los miembros del gabinete, aunque en este caso particular, el diálogo directo con la presidencia permitió que el exministro culminara su periodo en el cargo.


