El Gobierno de la República Popular China ha manifestado formalmente su malestar ante el Gobierno de Nueva Zelanda, solicitando que el país asiático no sea utilizado como una «herramienta» dentro de la dinámica de la política interna neozelandesa. Esta solicitud surge como respuesta directa a un incidente ocurrido recientemente en el ámbito parlamentario, donde el ministro de Exteriores de Nueva Zelanda, Winston Peters, dirigió comentarios controvertidos hacia un diputado de origen chino.
La tensión diplomática se hizo pública a través de la portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, quien durante una rueda de prensa oficial señaló que Pekín ha «tomado nota» de los acontecimientos. Ning subrayó que el Gobierno chino está al tanto de que diversas figuras prominentes en Nueva Zelanda, incluyendo al primer ministro Christopher Luxon, han expresado sus críticas hacia las palabras emitidas por el canciller Peters. En este sentido, la portavoz fue enfática al declarar que Pekín «se opone a todas las formas de discriminación y prejuicio», marcando una postura firme contra los comentarios del ministro.
La representante de la Cancillería china extendió un llamado a las autoridades y actores políticos de Nueva Zelanda, manifestando la esperanza de que las personas relevantes en el país actúen de manera favorable para promover y fortalecer la amistad entre ambas naciones. Asimismo, instó a los políticos neozelandeses a evitar el uso de China como un argumento o recurso en los debates de su política interna, sugiriendo que tales acciones podrían afectar la relación bilateral.
El origen de este conflicto diplomático se remonta a un debate parlamentario llevado a cabo el pasado miércoles, centrado en la respuesta de Nueva Zelanda ante la pandemia de la covid-19. Durante la sesión, el diputado Lawrence Xu-Nan, representante del Partido Verde, formuló una pregunta directa al ministro Peters sobre si este se había vacunado contra el virus. Xu-Nan, quien nació en la ciudad de Tianjin, en el noreste de China, es residente de Nueva Zelanda desde el año 1994 y ha integrado la vida política del país.
La respuesta de Winston Peters fue inmediata y agresiva. El canciller instó al parlamentario a «volver de donde vienes», una frase que fue interpretada como un ataque personal basado en el origen del diputado. No conforme con ello, Peters acusó a Xu-Nan de proceder de un lugar donde «mienten descaradamente», vinculando la procedencia del diputado con una crítica generalizada hacia la veracidad de la información proveniente de China. Estas palabras generaron una ola de críticas internas en Nueva Zelanda, siendo percibidas como inapropiadas y discriminatorias.
Este incidente ocurre en un contexto geopolítico y económico sumamente delicado para el Gobierno liderado por Christopher Luxon. La administración neozelandesa se encuentra actualmente en un proceso de equilibrio estratégico, intentando reforzar sus vínculos de seguridad con sus socios occidentales mientras mantiene, al mismo tiempo, una relación económica estable y productiva con China. Esta última condición es fundamental para el país, dado que China se posiciona como el principal socio comercial de Nueva Zelanda.
La reacción del primer ministro Luxon, al criticar los comentarios de su propio ministro de Exteriores, sugiere un intento de mitigar el daño diplomático y evitar que una disputa parlamentaria escale a un conflicto comercial o político mayor. Sin embargo, la intervención de la Cancillería china deja claro que Pekín vigila estrechamente el trato hacia las personas de origen chino en el extranjero y la retórica utilizada por los altos cargos gubernamentales neozelandeses.
En resumen, lo que comenzó como una pregunta sobre la vacunación en un debate sobre salud pública ha derivado en un reclamo diplomático formal. China ahora espera que Nueva Zelanda tome medidas para asegurar que sus disputas internas no involucren la imagen de la potencia asiática ni promuevan prejuicios contra ciudadanos de origen chino, en un esfuerzo por preservar la estabilidad de una relación económica vital para Wellington.

