La Fuerza Aérea de Ucrania ha informado sobre una intensa operación de defensa aérea llevada a cabo durante la noche del viernes, en la cual se logró la interceptación de un volumen significativo de armamento ofensivo lanzado por Rusia. Según el reporte oficial emitido por la institución militar del país invadido, las defensas antiaéreas ucranianas consiguieron derribar un total de 127 drones y un misil, contrarrestando una ofensiva que empleó una amplia gama de sistemas no tripulados.
En los detalles proporcionados por la Fuerza Aérea, se especificó que el enemigo utilizó un total de 159 sistemas no tripulados durante el ataque. Esta cifra global se desglosa en el despliegue de 157 drones de ataque y el lanzamiento de dos misiles Kh-59/69. Respecto a estos últimos, la información oficial indica que los misiles fueron lanzados desde el aire sobre el espacio del mar Negro, buscando alcanzar objetivos dentro del territorio ucraniano.
Los datos preliminares, difundidos a través de un mensaje publicado en la plataforma de Telegram por la Fuerza Aérea de Ucrania, señalan que la operatividad de las defensas aéreas permitió neutralizar la amenaza en diversos puntos estratégicos. Hacia las 7.30 hora local (4.30 GMT), se confirmó que las unidades de defensa habían derribado o inhibido uno de los dos misiles Kh-59/69 lanzados, además de eliminar 127 de los drones enemigos desplegados.
En cuanto a la tipología de los sistemas no tripulados empleados por Rusia en esta incursión, el informe técnico menciona la utilización de diversos modelos. Entre los drones identificados y posteriormente interceptados se encuentran los modelos Shahed, Gerbera e Italma, además de otros drones no especificados individualmente en el comunicado. La variedad de estos sistemas sugiere una operación diversificada en términos de tecnología no tripulada.
La magnitud del ataque se reflejó también en la distribución geográfica de las amenazas. La Fuerza Aérea de Ucrania detalló que los drones enemigos fueron detectados y combatidos en diversas regiones del país, afectando específicamente las zonas del norte, sur, este y centro del territorio nacional. Esta dispersión obligó a las unidades de defensa antiaérea a operar en múltiples frentes simultáneamente para mitigar el impacto de la incursión.
A pesar de la exitosa interceptación de la gran mayoría de los sistemas lanzados, el reporte oficial reconoce que no todas las amenazas fueron neutralizadas antes de alcanzar el suelo. Los responsables de la defensa antiaérea ucraniana registraron un total de 26 impactos de drones. Estos impactos se distribuyeron en nueve puntos diferentes del país, donde los sistemas no tripulados lograron evadir las defensas o impactar sus objetivos.
Adicionalmente a los impactos directos, la Fuerza Aérea informó sobre la caída de fragmentos de drones que habían sido previamente derribados por las defensas aéreas. Se identificaron cuatro puntos específicos en el territorio donde cayeron estos restos metálicos y componentes de los drones interceptados, lo que evidencia la intensidad del combate aéreo desarrollado durante la madrugada.
En resumen, la operación defensiva ucraniana logró inhibir la gran mayoría de los 159 sistemas lanzados por Rusia, manteniendo la capacidad de respuesta ante el despliegue de misiles Kh-59/69 y la masa de drones Shahed, Gerbera e Italma. La información fue consolidada y comunicada por las autoridades militares ucranianas basándose en los datos preliminares recolectados hasta la mañana del sábado, subrayando el despliegue de las defensas en las cuatro regiones principales del país.


