La Asamblea general de la Corte Penal Internacional (CPI) ha tomado la decisión de destituir al fiscal general, Karim Khan, tras ser acusado de cometer una agresión sexual contra una integrante de su propio equipo de trabajo. La noticia fue confirmada a través de diversas fuentes diplomáticas que proporcionaron la información a la agencia AFP.
El proceso de remoción culminó el pasado viernes durante una reunión extraordinaria celebrada a puerta cerrada en la sede de las Naciones Unidas, ubicada en Nueva York. En dicha sesión, se llevó a cabo una votación secreta en la que 82 de los 125 Estados miembros votaron a favor de cesar al funcionario británico en sus funciones. Para que la destitución fuera efectiva, se requería un mínimo de 63 votos, cifra que fue ampliamente superada.
Karim Khan, de 56 años, ya había dejado sus funciones en mayo de 2025 con el objetivo de defenderse de las acusaciones presentadas por una compañera de trabajo, luego de que se abriera una investigación formal el año anterior. Previo a la votación final, el fiscal general había sido suspendido el mes pasado por la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes (AEP), un órgano rector clave compuesto por 21 miembros, que fue precisamente el organismo encargado de convocar la reunión extraordinaria en Nueva York.
Los detalles sobre la agresión salieron a la luz la semana pasada, cuando la denunciante, una abogada de origen malasio identificada como Sarah, reveló los pormenores de los hechos en una entrevista con la cadena CNN. Según el testimonio de la abogada, ella fue víctima de una "escalada de intentos" por parte del ahora exfiscal. Sarah enfatizó la imposibilidad de que existiera consentimiento debido al marcado desequilibrio de poder, señalando que Khan no solo era su jefe directo, sino el superior jerárquico de todo el personal.
Por su parte, la defensa de Karim Khan ha rechazado categóricamente todas las acusaciones. A través de una publicación en la red social X, el abogado Tayab Ali informó que su cliente impugnará tanto la legalidad como la justicia de esta decisión utilizando todos los mecanismos legales que estén a su disposición.
En una carta abierta difundida recientemente, el equipo legal de Khan instó a los Estados miembros de la CPI a no proceder con la destitución, argumentando que no se respetaron los procedimientos debidos para su defensa. Según la defensa, los informes que sustentan la investigación, los cuales aún no han sido hechos públicos, no permiten deducir que haya existido una conducta reprochable. Asimismo, advirtieron que este acto sentaría un precedente negativo para futuros fiscales, sugiriendo que la independencia de la función conlleva un precio y que la maquinaria de la Corte puede volverse contra sus propios responsables cuando dicha independencia resulta "incómoda". Con este argumento, aludieron a los casos de gran repercusión mediática que el fiscal había liderado.
Entre las actuaciones más notables de Khan se encuentra la solicitud de órdenes de detención contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant, en relación con la guerra en Gaza, así como contra diversos miembros de Hamás. Estas acciones provocaron que Estados Unidos, en represalia, impusiera sanciones económicas al fiscal y le prohibiera la entrada a territorio estadounidense.
La destitución fue recibida con satisfacción por algunas figuras internacionales. Gideon Sa’ar, ministro de Asuntos Exteriores de Israel —país que no es miembro de la CPI—, calificó el relevo como "largamente esperado" y describió a Khan como un "corrupto" que utilizó las solicitudes de arresto contra responsables israelíes para intentar desviar la atención de una falta grave que temía que fuera revelada.
En la misma línea, Stephen Rapp, exembajador estadounidense especializado en crímenes de guerra, manifestó a la AFP que las pruebas eran "suficientes" para justificar la destitución. Rapp señaló que, de no haberse tomado esta medida, la credibilidad de la Corte se habría visto destruida, dejándola aún más vulnerable a los ataques injustos provenientes de Estados Unidos.
Cabe destacar que Karim Khan ya había sido apartado anteriormente de otro proceso emblemático de la CPI: la investigación contra el expresidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, por crímenes de lesa humanidad.


