El mercado financiero cerró la jornada de este viernes 24 de julio de 2026 con una marcada tendencia a la baja en los intereses futuros, logrando revertir por completo el clima de estrés que había predominado durante la sesión anterior. Esta dinámica positiva fue impulsada principalmente por un ajuste en las primas de riesgo asociadas al conflicto en Oriente Medio, motivado por indicios de una posible reanudación del diálogo diplomático entre Estados Unidos e Irán.
La caída de las tasas se vio fortalecida tras la difusión de informes de la prensa internacional, los cuales señalaron que Irán y Pakistán están explorando diversas alternativas, contando con la mediación de China, para retomar las negociaciones sobre un cese al fuego en la guerra sostenida por el país persa contra Estados Unidos, un conflicto que ha involucrado a diversos actores regionales. Este giro geopolítico redujo la tensión global y se reflejó inmediatamente en los activos de renta fija.
En el ámbito internacional, el impacto fue visible en los bonos del Tesoro estadounidense. La tasa de la T-note a diez años registró un retroceso, pasando del 4,700% al 4,687%, mientras que la tasa de la T-note a dos años también cedió, moviéndose desde el 4,355% hasta el 4,352%. No obstante, los analistas del mercado observaron que la caída de los intereses locales en Brasil fue más intensa y sostenida durante todo el día, incluso cuando las tasas de los Treasuries estadounidenses se alejaron de sus mínimos intradiarios. Este comportamiento sugiere que, además del contexto externo, existieron factores internos que contribuyeron decisivamente al descenso de las tasas.
Uno de los catalizadores locales más relevantes fueron las intervenciones del presidente del Banco Central, Gabriel Galípolo, durante su participación en el evento Expert XP. Aunque el banquero central evitó emitir señales explícitas sobre los próximos pasos del Comité de Política Monetaria (Copom), el mercado interpretó su tono como "comedido" y no excesivamente severo al abordar la reciente deterioración de las expectativas de inflación. Galípolo cuestionó las razones detrás del empeoramiento de las proyecciones a plazos más largos reflejadas en el Boletim Focus, pero mantuvo una postura prudente.
Para los operadores de renta fija, la ausencia de novedades disruptivas en el discurso de Galípolo fue interpretada como una señal de continuidad. El mercado entendió que la autoridad monetaria no tiene la intención de cambiar el mensaje actual, manteniendo como escenario base un posible recorte de 0,25 puntos porcentuales en la próxima reunión de agosto. Esta percepción se vio reflejada en el mercado de opciones digitales del Copom, donde la probabilidad de un recorte de 0,25 puntos aumentó significativamente, pasando del 66% al 79%, mientras que la probabilidad de que las tasas se mantengan sin cambios descendió del 32% al 21% entre ayer y hoy.
En términos numéricos, el cierre de los contratos de Depósito Interfinanciero (DI) mostró caídas generalizadas en diversos plazos. El contrato con vencimiento en enero de 2027 bajó del 14,025% al 13,96%. El DI de enero de 2028 cedió de 14,385% a 14,165%, mientras que el de enero de 2029 descendió del 14,68% al 14,455%. Finalmente, la tasa del DI con vencimiento en enero de 2031 se situó en 14,625%, frente al 14,82% del ajuste previo.
Desde una perspectiva analítica, Natalie Victal, economista jefe de SulAmérica Investimentos, calificó las declaraciones del presidente del Banco Central como "neutras". Según Victal, las palabras de Galípolo no deberían alterar las expectativas, ya sea para quienes proyectan un recorte de la tasa Selic en agosto o para aquellos que, como ella, prevén que los intereses se mantengan estables en el 14,25%.
La economista señaló que el Banco Central parece estar optando por ganar tiempo, implementando una estrategia de "guidances" débiles y poco restrictivos. Para Victal, este alto grado de dependencia de los datos económicos es una respuesta coherente y lógica ante el escenario turbulento que atraviesa la economía actual, permitiendo a la institución reaccionar según la evolución de los indicadores reales más que basarse en proyecciones rígidas.


