El presidente de la República, Yamandú Orsi, se refirió este viernes durante una rueda de prensa a la reciente implementación de nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos. Esta medida, impulsada por el gobierno de Donald Trump, afecta a las importaciones provenientes de decenas de países, entre los cuales se encuentra Uruguay. Según se informó, los productos uruguayos alcanzados por esta disposición pasarán a pagar un arancel del 12,5%, representando un incremento frente al 10% que se aplicaba anteriormente.
Al ser consultado sobre el motivo de esta decisión, el mandatario afirmó que "se veía venir" y explicó que la medida está vinculada a cuestiones de trabajo forzoso. Orsi señaló que la administración estadounidense tomó estas represalias contra aquellos países que, desde la perspectiva del gobierno de Estados Unidos, no cuentan con una legislación interna que prohíba la importación de productos generados mediante el uso de trabajo forzoso.
A pesar del incremento arancelario, el presidente Orsi destacó algunos aspectos positivos del escenario actual. En primer lugar, subrayó que la medida afecta únicamente a una quinta parte de las exportaciones nacionales. Asimismo, enfatizó que el sector de servicios no se ve impactado y que, dentro de la categoría de bienes, los productos más importantes para la economía uruguaya han quedado fuera de la afectación. No obstante, el jefe de Estado admitió que el aumento de dos puntos y medio en los aranceles es un hecho que "preocupa".
En un análisis más amplio sobre la coyuntura internacional, Orsi vinculó esta medida con una tendencia global. El mandatario sostuvo que el mundo se está volviendo más proteccionista y que el proteccionismo está abriendo paso en la dinámica comercial actual. Calificó esta situación como una "pelea de todos los días a nivel mundial", concluyendo que Uruguay debe actuar con inteligencia y cuidado para navegar este entorno económico.
En paralelo a las declaraciones presidenciales, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) emitió un comunicado oficial este viernes para detallar el alcance técnico de la medida. El organismo informó que más del 75% de las importaciones de productos uruguayos en Estados Unidos están exceptuados de los nuevos aranceles. Específicamente, el gobierno aclaró que el 77,5% de dichas importaciones no se verán afectadas por la nueva tarifa.
El MEF explicó que las acciones fueron impuestas por el gobierno de Estados Unidos en el marco de investigaciones realizadas conforme a la Sección 301, las cuales involucraron a 60 países. Según el texto de la sentencia divulgado el pasado jueves 23 de julio, se estableció que Uruguay pasaría del 10% al 12,5% en productos seleccionados.
El comunicado del Ministerio detalló cuáles son los rubros exceptuados y cuáles los afectados. Entre los productos que no sufrirán el incremento arancelario se encuentran la carne bovina, la pasta de celulosa, la madera y las naranjas, entre otros. Por el contrario, los productos que sí se ven impactados por la nueva tarifa son el sebo bovino, los productos químicos, la madera destinada a la construcción, las mandarinas, la soja y la miel.
Para dar una dimensión económica al impacto, el MEF proporcionó cifras basadas en las exportaciones de Uruguay hacia Estados Unidos en 2025. El monto total de exportaciones fue de US$ 1.585.848.457. De esa cifra, US$ 1.228.630.296 habrían quedado exceptuados de la nueva carga arancelaria, mientras que US$ 357.218.161 serían los alcanzados por el nuevo arancel.
Finalmente, el Ministerio de Economía y Finanzas aseguró que el gobierno trabajará para suavizar el impacto sobre los productos afectados. Como estrategia, informaron que se ha incorporado un artículo específico en el proyecto de ley de competitividad y reducción del costo de vida, presentado semanas atrás por el Ejecutivo. Este artículo prohíbe expresamente la importación de productos que hayan sido producidos utilizando trabajo forzoso o infantil.
El gobierno uruguayo sostiene que, de aprobarse esta iniciativa legislativa, el país estará en condiciones de solicitar una reevaluación de su caso. Este trámite se realizaría siguiendo los procedimientos establecidos por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), con el objetivo de revertir la aplicación de los nuevos aranceles.

