El mercado bursátil de Nueva York concluyó la jornada de este martes con un saldo positivo, reflejando un optimismo impulsado principalmente por el desempeño del sector de los semiconductores. Este movimiento alcista se produce en un momento de alta expectativa, ya que los inversores permanecen atentos a la publicación de los resultados trimestrales de las empresas tecnológicas más importantes de Estados Unidos.
Al cierre de las operaciones, los principales índices reflejaron el sentimiento positivo del parqué neoyorquino. El Dow Jones de Industriales registró un incremento del 0,74 %, situándose en los 52.224 puntos. Por su parte, el selectivo S&P 500 avanzó un 0,89 %, alcanzando las 7.509 unidades, mientras que el Nasdaq, el índice más vinculado al sector tecnológico, fue el que mostró el mayor crecimiento con una subida del 1,29 %, cerrando en los 25.837 enteros.
El motor principal de este crecimiento fue el sector de la fabricación de semiconductores, que destacó notablemente durante la jornada. Entre las compañías que impulsaron la tendencia se encuentran Micron, que registró una subida del 12 %, seguida de Intel con un avance del 8,6 % y 3M, que creció un 7 %. Asimismo, Marvell Technology y Astera Labs también aportaron al resultado positivo con incrementos del 6,68 % y el 3,5 %, respectivamente.
La atención de Wall Street se centra ahora en el calendario de resultados corporativos. Durante el transcurso de esta semana, titanes tecnológicos como Alphabet, IBM y Tesla presentarán sus balances trimestrales. Esta secuencia de reportes continuará la próxima semana, cuando sea el turno de Meta, Microsoft y Amazon, tres de las compañías con mayor peso en el mercado global.
Sobre este escenario, Bret Kenwell, analista de inversiones de la firma eToro, ha señalado en una nota difundida por CNBC que las próximas dos semanas resultarán decisivas para evaluar los resultados empresariales. El experto subrayó que este periodo crítico no afectará únicamente al sector tecnológico, sino que tendrá un impacto general en el mercado.
Kenwell explicó que, aunque en el trimestre anterior la incertidumbre geopolítica había provocado una reducción en las expectativas del mercado, la situación actual es distinta. Tras la reciente racha alcista de la bolsa, el analista advirtió que obtener buenos resultados ya no es suficiente para garantizar el crecimiento de las acciones. Según el especialista, el listón de Wall Street se ha elevado considerablemente y aquellas empresas que no logren superar estas altas expectativas están siendo castigadas por los inversores.
En paralelo a la actividad financiera, el panorama geopolítico se ha tensado. Estados Unidos llevó a cabo este lunes una serie de ataques contra Irán, centrando sus operaciones de bombardeo en centros de mando militar, capacidades marítimas y sistemas de defensa aérea. Asimismo, las fuerzas estadounidenses atacaron posiciones de lanzamiento de drones y misiles.
A pesar de estas acciones militares, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que el tránsito de buques comerciales a través del estrecho de Ormuz se mantiene operativo. De acuerdo con el organismo, desde principios de mayo, las fuerzas estadounidenses han facilitado el paso de aproximadamente 900 embarcaciones comerciales, lo que representa el transporte de cerca de 450 millones de barriles de crudo.
No obstante, la estabilidad del mercado energético se vio afectada por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario amenazó con tomar medidas directas si los rebeldes hutíes del Yemen, aliados de Irán, proceden a bloquear el mar rojo. Esta amenaza provocó una reacción inmediata en los precios del petróleo intermedio de Texas (WTI), el cual subió un 2,02 %, situándose en los 84,91 dólares por barril.
Finalmente, otros indicadores financieros cerraron la jornada con variaciones mixtas. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años repuntó hasta el 4,628 %, mientras que el oro experimentó una subida, alcanzando los 4.089 dólares la onza. En el mercado de divisas, el euro se cambió a 1,1402 dólares y, en el ámbito de las criptomonedas, el bitcóin ascendió hasta los 66.416 dólares.

