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El Gobierno aprueba el Plan Auto+: 400 millones de euros para impulsar el vehículo eléctrico

El Plan Auto+ destina 400 millones a impulsar la compra de turismos y vehículos comerciales ligeros electrificados, mientras ANFAC reclama un programa específico para renovar las flotas de camiones.

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El Gobierno aprueba el Plan Auto+: 400 millones de euros para impulsar el vehículo eléctrico
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El Gobierno ha aprobado el Plan Auto+, un programa de 400 millones de euros para incentivar la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables y comerciales ligeros, con efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2026. Los beneficiarios podrán obtener ayudas directas de hasta 4.500 euros. Este incentivo es compatible con descuentos de marca de hasta 1.000 euros y una deducción fiscal en el IRPF de hasta 3.000 euros, buscando reducir el precio final y elevar la cuota de mercado de estos vehículos por encima del 25 por ciento. Pese al optimismo, la patronal Anfac advierte que el transporte pesado sigue desatendido. La organización reclama urgentemente un plan de ayudas similar para camiones y autobuses para evitar que la competitividad del sector industrial se vea comprometida.

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la orden que establece las bases reguladoras del Plan Auto+, el nuevo programa de ayudas diseñado para incentivar la adquisición de turismos y vehículos comerciales ligeros electrificados. Esta iniciativa cuenta con una dotación económica de 400 millones de euros y presenta una particularidad temporal relevante, ya que tendrá un carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.

El diseño del Plan Auto+ busca facilitar el acceso a la movilidad sostenible mediante un sistema de incentivos financieros escalonados. Según lo establecido, los ciudadanos y empresas podrán acceder a ayudas de hasta 4.500 euros para la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables. Un aspecto fundamental de esta medida es su compatibilidad con otros incentivos ya existentes en el mercado. De este modo, las ayudas gubernamentales podrán combinarse con los descuentos comerciales ofrecidos por los propios fabricantes, que pueden alcanzar los 1.000 euros adicionales.

A este ecosistema de ayudas se suma el componente fiscal, ya que el programa es compatible con la deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Esta deducción puede alcanzar hasta el 15% del importe de la compra del vehículo, estableciendo un tope máximo de 3.000 euros. La combinación de estas tres vías de ahorro —ayuda directa, incentivos de marca y deducción fiscal— pretende reducir significativamente la barrera del precio de adquisición para el consumidor final.

El objetivo primordial de esta medida es acelerar la renovación del parque automovilístico nacional y reforzar el proceso de electrificación en el mercado español. Actualmente, los vehículos electrificados representan en torno al 22% de las matriculaciones de turismos. No obstante, las previsiones de la patronal Anfac sugieren que la entrada en vigor del Plan Auto+ podría impulsar este crecimiento, permitiendo que la cuota de mercado de los vehículos electrificados supere el 25% antes de que finalice el año.

Más allá de los turismos, el programa ha incluido específicamente a los vehículos comerciales ligeros electrificados. Este segmento ha sido identificado como estratégico para avanzar en la descarbonización del reparto urbano y en el desarrollo de las actividades profesionales de proximidad, sectores que generan un impacto directo en las emisiones de las ciudades. Para estos vehículos, al igual que para los turismos eléctricos e híbridos enchufables, se mantiene la aplicación retroactiva de las ayudas desde el 1 de enero de 2026.

Desde Anfac, la patronal de fabricantes, se ha valorado positivamente el nuevo marco de ayudas. La organización considera que la unión de estos incentivos públicos, los descuentos de las marcas y las deducciones fiscales vigentes configura un entorno favorable para acelerar la renovación de las flotas y facilitar la implantación de soluciones de movilidad con menores emisiones contaminantes.

Sin embargo, la aprobación del Plan Auto+ ha servido también como plataforma para que Anfac manifieste sus preocupaciones sobre otros sectores del transporte. La patronal ha reiterado que la descarbonización del transporte profesional no puede limitarse exclusivamente a los turismos y a los comerciales ligeros. En este sentido, la asociación ha recordado que desde hace casi dos años no existe ningún programa de ayudas específico destinado a la renovación de las flotas de camiones y autobuses.

Esta carencia de incentivos para el transporte pesado es vista como una situación especialmente preocupante por Anfac, dado que se trata de un sector estratégico tanto para la competitividad económica de España como para el funcionamiento general de su economía. Durante la presentación del balance anual de la organización correspondiente al ejercicio 2025, su director general, José López-Tafall, subrayó que el vehículo industrial requiere de medidas diferenciadas respecto a las aplicadas al turismo. En este contexto, López-Tafall celebró que el Plan España Auto haya incorporado, por primera vez, un grupo de trabajo dedicado específicamente al transporte pesado.

Ante este escenario, Anfac ha avanzado que se encuentra ultimando una nueva hoja de ruta para la descarbonización del vehículo industrial. Esta propuesta se basará en soluciones adaptadas a la realidad del transporte español y, significativamente, no se limitará únicamente a la electrificación, buscando alternativas que se ajusten mejor a las necesidades del sector.

Finalmente, la patronal insiste en que la puesta en marcha de un programa de incentivos para camiones y autobuses debería ser uno de los próximos pasos prioritarios del Gobierno. Según Anfac, la renovación de las flotas pesadas es imprescindible no solo para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones, sino también para mantener la competitividad del sector y facilitar la adopción de nuevas tecnologías de propulsión, cuyo elevado coste de adquisición sigue siendo una de las principales barreras para los operadores de transporte.