El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) ha anunciado una serie de modificaciones normativas destinadas a restringir y supervisar con mayor rigor la estancia de ciudadanos extranjeros en el país que ingresen bajo categorías específicas de visados. La medida se centra principalmente en limitar la duración de los permisos otorgados a periodistas y estudiantes, asegurando que el tiempo de permanencia legal esté estrictamente vinculado a la duración de sus actividades profesionales o académicas.
Según el anuncio oficial, el objetivo central de esta iniciativa es evitar que los visados se extiendan más allá de los periodos estrictamente necesarios para cumplir con el propósito del viaje. En el caso de los programas de estudios y las actividades periodísticas, el DHS prevé que la estancia no supere un límite determinado, eliminando la flexibilidad de las directrices actuales que permitían a ciertos individuos seguir viviendo de forma temporal en territorio estadounidense incluso después de haber finalizado sus estudios.
La modificación regulatoria afectará específicamente a tres categorías de visados: el visado F, destinado a estudiantes; el visado J, orientado a programas de intercambios culturales; y el visado I, reservado para periodistas. El cambio fundamental radica en la transición hacia un periodo de admisión determinado. A diferencia del sistema previo, la nueva normativa establece condiciones adicionales tanto para la admisión inicial como para la solicitud de prórroga de dichos visados, buscando un control más exhaustivo sobre el estatus migratorio de los beneficiarios.
En el documento de publicación inminente, el Departamento de Seguridad Nacional justifica estas acciones argumentando que la norma definitiva proporcionará protecciones y una supervisión adicional sobre estas categorías de no inmigrantes. El DHS sostiene que, con estas herramientas, la administración podrá evaluar de manera más eficiente y precisa si los extranjeros mantienen el estatus legal correspondiente mientras se encuentran temporalmente en los Estados Unidos, reduciendo así los márgenes de ambigüedad en la permanencia.
En cuanto a los detalles técnicos de los plazos, la norma establece que, para los estudiantes y los miembros de intercambios culturales, el permiso de estancia se ajustará estrictamente a la duración del programa académico o cultural en cuestión. No obstante, se ha fijado un techo máximo: bajo ninguna circunstancia este periodo podrá exceder los cuatro años.
Para los periodistas, la restricción es aún más específica. El permiso de entrada se ajustará a un periodo de tiempo determinado, el cual estará condicionado a la culminación de las actividades o tareas propias de su función periodística. La normativa es clara al señalar que este periodo de estancia no podrá exceder los 240 días, marcando una limitación temporal definida para el ejercicio de su profesión en el país.
Además de las limitaciones temporales, el DHS ha introducido restricciones severas para los estudiantes que deseen cambiar de centro educativo o de programa de estudios. A partir de ahora, se exigirá que cualquier estudiante que opte por un cambio de institución complete primero su año académico inicial en el centro educativo que le expidió originalmente el formulario de entrada a Estados Unidos. Esta medida busca estabilizar la trayectoria académica del estudiante en la entidad que avaló su ingreso inicial.
Asimismo, la normativa introduce una prohibición absoluta para los estudiantes extranjeros que posean visados de posgrado: estos no podrán realizar cambios de programa una vez iniciados sus estudios, cerrando la posibilidad de migrar a otras especialidades o titulaciones bajo el mismo estatus migratorio.
Finalmente, el Departamento de Seguridad Nacional ha decidido reducir los plazos de salida del país. El periodo de aviso para que un estudiante extranjero prepare su partida una vez concluidos sus estudios se reduce de 60 a 30 días. Esta misma reducción a 30 días se aplica en los casos donde el estudiante finalice sus estudios antes de lo previsto, otorgándole ese tiempo limitado para abandonar el país o regularizar su situación administrativa ante las autoridades estadounidenses.
Se prevé que esta normativa sea publicada oficialmente este viernes y entrará en vigor exactamente 60 días después de su publicación, otorgando un breve margen de transición antes de que las nuevas restricciones sean aplicadas plenamente por las autoridades migratorias.


