En una jornada marcada por una intensa carga de tensión política y técnica, la Cámara Alta logró avanzar en puntos clave de la megarreforma impulsada por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast. Durante la sesión, se aprobó la reducción del impuesto corporativo, fijándolo en un 23 por ciento, tras una votación ajustada que resultó en 26 votos a favor y 24 en contra.
Además de la rebaja tributaria, el Senado dio luz verde a la denominada reactivación tributaria. Esta medida ha generado fuertes críticas en el sector opositor, destacando la postura del senador Daniel Núñez, integrante del Partido Comunista (PC), quien calificó la iniciativa como "obscena". El parlamentario fundamentó su rechazo señalando que el beneficio alcanzará a 75 mil personas con ingresos mensuales que superan los 20 millones de pesos, quienes quedarían exentos de pagar impuestos si estos ya fueron cobrados a sus respectivas empresas.
No obstante, no todos los puntos de la discusión estuvieron marcados por la controversia. Previamente, el Senado aprobó por unanimidad el articulado relacionado con el fondo para la reconstrucción nacional. Con un respaldo total de 50 votos a favor y ninguna abstención, el Ejecutivo aseguró el financiamiento de emergencia, siendo este el único punto de la reforma que no generó disenso entre las diversas bancadas presentes en la sala.
A pesar de estos avances, el camino para la aprobación del resto de la normativa se prevé complejo. Durante la cuenta inicial de la sesión, se presentó un informe del Servicio Electoral (Servel) que encendió alarmas sobre la exención de contribuciones destinada a los adultos mayores. El organismo técnico advirtió que la facultad otorgada al Servicio de Impuestos Internos (SII) para requerir información específica podría vulnerar la autonomía del Servel y, consecuentemente, la privacidad de los datos electorales, sugiriendo una posible inconstitucionalidad en dicho punto.
A las observaciones técnicas del Servel se sumaron las preocupaciones internacionales. La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentó cinco ejes de preocupación respecto al proyecto gubernamental. Entre los puntos destacados por el organismo se encuentran el impacto ambiental, la necesidad de una reconstrucción basada en una perspectiva de derechos, las medidas tributarias y, especialmente, el respeto a los derechos de los pueblos indígenas, subrayando el deber de consulta y el consentimiento libre, previo e informado.
El clima de polarización se reflejó en las intervenciones de los parlamentarios. La senadora Claudia Pascual (PC) manifestó su profunda angustia, describiendo la jornada como "el día negro de las arcas fiscales". La legisladora lamentó la pérdida de recursos para el Estado, afirmando que el país retrocede y expresando su pesar por no poder dejar un mejor país para las futuras generaciones.
En contraste, el senador Gustavo Sanhueza, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), lamentó que no se alcanzaran acuerdos más amplios. Sanhueza sostuvo que existió voluntad para construir consensos mayores basándose en propuestas sensatas, pero afirmó que el "cierre de filas y el matonaje" de los sectores opositores impidieron que la ley fuera aún mejor.
En el ámbito administrativo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, informó sobre la concreción de un acuerdo con la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM). Este pacto garantiza que los municipios recibirán una compensación completa de los recursos del Fondo Común Municipal, los cuales se verían afectados por la exención del pago de contribuciones. El ministro detalló que la compensación dejará intacto el ingreso municipal, aunque condicionó esta entrega al cumplimiento de obligaciones legales de transparencia e información, así como al compromiso de reducir los plazos de tramitación de los permisos municipales.
De cara al futuro inmediato, el ministro Quiroz se mostró optimista sobre la continuidad de las conversaciones con la oposición, confiando en que diversas normativas y medidas adicionales contarán con el apoyo de los sectores contrarios. El jefe de la billetera fiscal anticipó que el resultado final será una mezcla de apoyos variables según la medida.
La sesión se mantendrá activa hasta el total despacho del proyecto, lo que implica que el debate sobre los cerca de 90 artículos restantes podría extenderse hasta la madrugada de este jueves. El cronograma establece que la Cámara de Diputados reciba el proyecto modificado el próximo martes. En caso de que persistan los rechazos en la Cámara Baja, el proyecto deberá resolverse a través de una comisión mixta.


