El ecosistema financiero está experimentando una transformación profunda debido a la irrupción de actores que, sin pertenecer originalmente al sector, han comenzado a ofrecer servicios y productos financieros, así como opciones de inversión. Esta tendencia, impulsada por alianzas estratégicas, fusiones y adquisiciones de empresas complementarias, está obligando a los bancos y a las Fintech nativas a diversificar su competencia para evitar la pérdida de participación de mercado o, en los casos más críticos, la desaparición.
Este fenómeno, conocido en la industria como "embedded finance" o finanzas embebidas, consiste en la integración de servicios financieros dentro de plataformas de empresas cuyo negocio principal es otro. Si bien las automotrices fueron pioneras en brindar este soporte financiero, actualmente el sector minorista ha tomado el protagonismo. Supermercados como Carrefour, que ya cuenta con su propio banco, y las marcas vinculadas a Cencosud (Jumbo, Disco y Vea), que ofrecen financiamiento y préstamos mediante sus tarjetas, son ejemplos claros de esta migración.
Uno de los casos más emblemáticos es la alianza entre la petrolera YPF y el banco Santander. Esta unión ha comenzado a materializarse a través de la aplicación de YPF, una plataforma de fidelización que ya cuenta con más de 3 millones de usuarios registrados. La estrategia de YPF se basa en captar fondos baratos y fomentar el uso de su aplicación mediante beneficios atractivos. Por ejemplo, la app ofrece una tasa nominal anual (TNA) de hasta el 19% por los depósitos en pesos, superando en algunos casos la rentabilidad de varios bancos y billeteras virtuales como Mercado Pago.
Además, YPF ha sellado un acuerdo con Mastercard para lanzar una tarjeta prepaga exclusiva vinculada a su aplicación, facilitando transacciones y otorgando beneficios adicionales. Un paso más allá en la democratización de las inversiones se dará el 8 de agosto, fecha en la que los usuarios podrán comprar acciones de la compañía directamente desde la app móvil, eliminando intermediarios tradicionales para los pequeños ahorristas.
Según expertos del sector, esta estrategia es fundamental para el futuro del comercio. Fuentes consultadas señalan que los bancos deben estar presentes donde se realizan las transacciones reales; en este sentido, los convenios permiten captar nuevos clientes que, aunque no busquen abrir una cuenta bancaria tradicional, sí utilizan servicios cotidianos como la carga de combustible. Jorge Larravide, analista de Marketing y Tecnología, destaca que estas prestaciones amplían la oferta para el usuario final y permiten a empresas como YPF fidelizar a sus clientes mediante nuevos medios de pago, préstamos y descuentos.
Desde una perspectiva global, Marcelo Bastante, analista de mercados, sostiene que la evolución de los canales digitales permite a las empresas con público minorista aprovechar sus redes de distribución para ofrecer servicios bancarios. Esta dinámica también beneficia a los bancos asociados, permitiéndoles llegar a sectores no bancarizados. La infraestructura de YPF, por ejemplo, ya registra más de 2 millones de CVU activas y un volumen transaccional elevado, alcanzando los 250 pagos por minuto en horas pico.
Sin embargo, el impacto no es uniforme para todas las entidades financieras. Federico Zerba, economista del Instituto de Economía Sectorial (IES), indica que, si bien la presencia en estaciones de servicio y supermercados reduce costos de infraestructura física para los bancos, el desafío real reside en el fondeo. El crecimiento de las billeteras virtuales reduce la capacidad de los bancos para captar y prestar dinero, que es el núcleo de su negocio.
Esta preocupación es compartida por directivos de bancos pequeños, quienes advierten que la competencia "sin regular" de las billeteras virtuales les quita fondeo, mientras que los bancos grandes han logrado reaccionar rápidamente creando sus propias billeteras o estableciendo acuerdos corporativos.
En cuanto al panorama general, la Cámara Argentina Fintech reporta que el país cuenta con 1.027 empresas operativas, de las cuales 939 son puramente fintech. El Banco Central registra actualmente 90 billeteras digitales interoperables y 63 aceptadores de pagos con transferencia (PCT). Los datos reflejan un crecimiento sostenido: en mayo, las transferencias inmediatas en pesos crecieron un 26,6% interanual en cantidad y un 12,9% en montos reales, siendo que el 76,6% de estas operaciones involucraron una CVU. Asimismo, los pagos con QR totalizaron 102,5 millones de operaciones, una suba del 66,1% interanual.
A pesar del crecimiento, el sector enfrenta una señal de alerta: el incremento de la morosidad. El incumplimiento de pagos pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo. El dato más preocupante se observa en las entidades no financieras, donde la mora escaló al 32,2% en mayo, partiendo de niveles inferiores al 10% hace un año y medio. Esta situación pone en riesgo el crecimiento del ecosistema de pagos digitales gestionado por empresas no bancarias, reflejando las dificultades económicas que afectan a los hogares.
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