El senador estadounidense Lindsey Graham, republicano por el estado de Carolina del Sur, falleció el pasado sábado a causa de una "enfermedad breve y repentina", según informó un portavoz de su oficina a la cadena CNN. El legislador, de 71 años, murió poco después de regresar de una de sus múltiples visitas a Ucrania, realizadas tras el inicio de la invasión rusa en 2022.
Los detalles sobre los últimos momentos del senador surgieron a través de audios de la transmisión en Broadcastify. Alrededor de las 8:30 p. m., los servicios de emergencia fueron desplegados a su residencia en Washington tras recibir un reporte de una persona que sufría dolores en el pecho. El audio indica que la llamada provino de Baltimore. Al llegar al lugar, los socorristas encontraron la puerta cerrada con cerrojo, a pesar de que el operador informó que quien llamó creía que estaba abierta. Aproximadamente 25 minutos después, se reportó que se estaba realizando una maniobra de RCP al senador.
Donald Trump, quien mantuvo una relación estrecha con Graham, declaró a CNN que había hablado con él apenas unas horas antes de su muerte, justo cuando el senador regresaba de Ucrania. Durante esa conversación, discutieron el reciente viaje de Graham y el proyecto de ley de identificación de votantes, conocido como la Ley SAVE America. Trump recordó que Graham se sentía cansado debido a la longitud del viaje, pero que, fuera de eso, se encontraba bien. El presidente describió la muerte como una "pérdida terrible", calificando a Graham como un "político nato" que tenía la capacidad de llevarse bien con todo el mundo.
La trayectoria de Graham en el Senado, donde fue elegido por primera vez en 2002, reflejó la evolución del propio Partido Republicano. Inicialmente, Graham fue uno de los críticos más feroces de Trump durante las primarias de 2016, llegando a llamarlo el candidato con más defectos en la historia del partido y negándose a votar por él en las elecciones generales. Sin embargo, tras una reunión en marzo de 2017, su postura cambió radicalmente, convirtiéndose en uno de los asesores más cercanos del presidente en el Capitolio y definiéndose a sí mismo como la "estrella del norte" de Trump.
A pesar de su lealtad al presidente, Graham mantuvo una postura firme y activa sobre el liderazgo global de Estados Unidos, distanciándose a menudo de las tendencias aislacionistas de otros partidarios de Trump. Se consolidó como un "halcón" de la política exterior, defendiendo fervientemente la intervención militar en Irán e Irak y abogando por un apoyo inquebrantable a Israel y Ucrania. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, lo describió como uno de sus mejores amigos en Washington, subrayando que Graham entendía la conexión inseparable entre la seguridad de Israel y la de Estados Unidos.
En cuanto a Ucrania, el presidente Volodymyr Zelensky expresó su profunda tristeza, calificando a Graham como un verdadero defensor de la libertad. Graham había visitado Kyiv en diez ocasiones durante el conflicto, impulsando constantemente el envío de armamento y la imposición de sanciones contra Rusia. Respecto a Irán, fue una de las voces más agresivas del Senado, oponiéndose al acuerdo nuclear de 2015 y respaldando la campaña de bombardeos conjunta entre EE.UU. e Israel tras el estallido de la guerra en febrero de 2026.
La carrera de Graham también estuvo marcada por su profunda amistad con el fallecido senador John McCain. Junto a McCain y el senador demócrata Joseph Lieberman, Graham trabajó en proyectos bipartidistas complejos, como la reforma migratoria de 2013 y la Ley DREAM, que buscaba facilitar la residencia permanente para personas llevadas a EE.UU. siendo niños. Meghan McCain, hija del senador, rindió homenaje a Graham destacando que su presencia fue constante en la vida y carrera política de su padre.
En el ámbito legislativo interno, Graham presidió el Comité Judicial y el Comité de Presupuesto del Senado. Fue un defensor clave de Brett Kavanaugh durante su confirmación como juez de la Corte Suprema y promovió la Ley One Big Beautiful Bill, un paquete de recortes fiscales y cambios sociales. No obstante, su historial también mostró matices, como cuando votó junto a los demócratas para confirmar a Elena Kagan y Sonia Sotomayor durante la administración Obama.
En el plano personal, Graham tuvo una infancia marcada por la pérdida de ambos padres mientras cursaba su licenciatura; su padre murió de un ataque al corazón y su madre de cáncer, con solo 15 meses de diferencia. Debido a esto, Graham ayudó a criar y posteriormente adoptó a su hermana menor, Darline. El senador, quien nunca se casó ni tuvo hijos, había servido previamente en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos como abogado defensor y fiscal, además de haber sido fiscal municipal y miembro de la Cámara de Representantes desde 1994.
La muerte de Graham deja un vacío significativo en la agenda legislativa del Senado, donde la mayoría republicana es estrecha y ya se ve afectada por la ausencia de Mitch McConnell. Según la ley de Carolina del Sur, el gobernador Henry McMaster podrá nombrar un reemplazo temporal. Dado que Graham buscaba la reelección este año, su candidatura ha quedado vacante, previendo la celebración de primarias especiales el 11 de agosto y una posible segunda vuelta el 25 de agosto.


