El Gobierno Nacional ha comenzado a implementar una hoja de ruta económica basada en un documento técnico de 30 páginas redactado por el propio presidente Javier Milei en colaboración con Demian Reidel, físico, doctor en Economía y expresidente de Nucleoeléctrica. Según fuentes cercanas al mandatario, este trabajo constituye la base de donde emergen las principales políticas actuales y es descrito en Casa Rosada como el "programa de crecimiento económico puesto en ecuaciones".
El documento, titulado “Minimum Viable Scale: Extinction and Escape under Increasing Returns (2026)”, es el primero de una serie de artículos académicos. El Gobierno adelantó que se iniciará un "roadshow académico" para difundir los hallazgos de este estudio, mientras que el siguiente trabajo, enfocado en la desregulación y el crecimiento, se encuentra ya en etapas finales de redacción.
La tesis central del trabajo de Milei y Reidel plantea una pregunta fundamental: “¿Por qué las economías despegan...o desaparecen?”. En este sentido, los autores se posicionan en contra de la teoría económica tradicional, la cual sostiene que la escala no es determinante y que todos los países tienden a converger hasta alcanzar a las economías más desarrolladas. En cambio, el paper propone la existencia de una "escala mínima viable". Según los autores, si una economía se encuentra por debajo de este umbral, el colapso es inevitable; pero si logra superarlo, el crecimiento deja de ser una opción para convertirse en la única decisión racional.
Para sustentar esta visión, el documento analiza la historia económica a través de la metáfora del "palo de hockey". Los autores explican que durante la mayor parte de la historia humana el ingreso por persona se mantuvo plano, hasta que hace dos siglos se produjo una ruptura ascendente. Esta transformación, según el texto, se debió al cambio en la lógica de la producción: se pasó de una economía dependiente de la tierra (con rendimientos decrecientes) a una basada en la división del trabajo, las máquinas y el conocimiento. Citando la fábrica de alfileres de Adam Smith, Milei y Reidel argumentan que los rendimientos crecientes son el motor del mundo moderno, ya que permiten que a mayor escala, el rendimiento sea mayor.
El estudio critica lo que el Presidente ha denominado en otros escritos como la "trampa neoclásica". Según los autores, la microeconomía actual enseña que los rendimientos son decrecientes porque esto permite resolver los modelos con cálculo elemental y obtener óptimos únicos. Sin embargo, sostienen que esta simplificación es una "amputación de la realidad" para que los modelos matemáticos cierren. Para resolver el modelo real de rendimientos crecientes, Milei y Reidel proponen el uso de matemáticas avanzadas, incluyendo la optimización dinámica no cóncava, barreras de Bellman y demostraciones asistidas por computadora en aritmética exacta.
En cuanto a la aplicación práctica, el documento define siete impulsores clave (key value drivers) que impactan directamente en el rumbo del Gobierno:
Primero, el ahorro como motor, impulsado por el ajuste fiscal y la reducción del gasto. Segundo, la importancia de la población y su apego a la cultura del trabajo. Tercero, la combinación de ahorro y cultura laboral como base para la producción y la acumulación de capital. Cuarto, la implementación de un modelo de rendimientos crecientes que genere crecimiento sin ser explosivo. Quinto, la centralidad de los derechos de propiedad. Sexto, la desregulación y la baja de impuestos. Y séptimo, la convicción de que la apertura económica genera crecimiento.
Finalmente, el trabajo advierte sobre dos fuerzas que pueden empujar a una economía por debajo del umbral de viabilidad: la pérdida de la cultura del trabajo y el exceso de regulación estatal. Los autores definen a la regulación como una "cuña" (wedge) que genera un efecto de pinza: cada nueva regulación eleva el piso del capital mínimo necesario para sobrevivir y, simultáneamente, baja el techo del crecimiento sostenible. En conclusión, Milei y Reidel sostienen que la cultura del trabajo decide de qué lado del umbral vive una sociedad, mientras que la regulación excesiva puede empujarla hacia la extinción económica.

