Un reciente estudio realizado por la organización ChileMujeres ha revelado una persistente disparidad de género en las cúpulas directivas de las empresas que integran el Índice de Precio Selectivo de Acciones (IPSA). El informe, titulado “Mapa de Género: Liderazgo Ejecutivo”, pone de manifiesto que la representación femenina en los equipos ejecutivos principales de estas compañías es notablemente baja, alcanzando apenas el 15,6%, mientras que el 84,4% de estos cargos son ocupados por hombres.
El análisis, que examinó la composición de los equipos ejecutivos de las 30 empresas que conforman el IPSA y evaluó a un total de 301 profesionales, arroja datos críticos sobre el acceso de las mujeres a la alta dirección. Uno de los hallazgos más alarmantes es que el 30% de las compañías analizadas —lo que equivale a nueve de las 30 empresas— no cuenta con ninguna mujer en su primera línea ejecutiva, según la información reportada en sus memorias. Aún más restrictivo es el escenario en la máxima posición de mando, ya que el estudio confirma que ninguna de las empresas del índice cuenta actualmente con una gerente general.
Más allá de los números globales, el informe de ChileMujeres advierte sobre la existencia de una segregación horizontal en el liderazgo ejecutivo. Este fenómeno implica que las mujeres no solo están subrepresentadas en cantidad, sino que se concentran en áreas específicas que tradicionalmente se consideran de apoyo, alejándolas de las funciones que suelen conducir directamente a la gerencia general.
Según los datos del estudio, la mayor presencia femenina se encuentra en las áreas de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos, con un 61,1%; Recursos Humanos o Personas, con un 52,4%; y Marketing y Comunicaciones, con un 40%. Por el contrario, la participación de las mujeres disminuye drásticamente en las áreas con mayor incidencia en la estrategia y los resultados financieros del negocio. En el área de Finanzas y Administración, la representación femenina es de solo el 9,5%, seguida por Estrategia y Desarrollo con un 9,1% y Legal, Riesgo y Compliance con un 8,8%. La presencia es aún menor en las gerencias Comerciales y de Ventas, donde alcanzan un 5,7%, y en las Gerencias de Filiales, donde representan solo el 2,3%.
Este patrón de distribución crea un obstáculo estructural para el ascenso a la máxima dirección. Al analizar la trayectoria profesional de los actuales gerentes generales del IPSA, el informe detectó que más de la mitad de ellos provienen de las áreas donde la representación femenina es más baja. Específicamente, el 26,7% de los gerentes generales desarrolló su carrera en el área Comercial y Ventas, y otro 26,7% accedió al cargo desde la gerencia de una filial o división. Dado que en estas áreas la participación femenina es de apenas el 5,7% y el 2,3% respectivamente, las posibilidades de que las mujeres alcancen la gerencia general se ven severamente reducidas.
En contraste con la situación de los equipos ejecutivos, el estudio indica que los directorios muestran avances más significativos en materia de diversidad. La participación femenina en los directorios alcanza el 22,6%, cifra que supera el 15,6% registrado en la primera línea ejecutiva. De hecho, en 19 de las 30 empresas analizadas, el porcentaje de mujeres en el directorio es mayor al de su equipo ejecutivo principal. Para ChileMujeres, este dato demuestra que los progresos en el gobierno corporativo no se han traducido aún en una mayor presencia femenina en los espacios de toma de decisiones operativas del negocio.
Ante estos resultados, María José Díaz, gerenta general de ChileMujeres, enfatizó la necesidad de que las organizaciones revisen sus procesos de contratación y desarrollo profesional. Según la ejecutiva, es fundamental asegurar la igualdad de oportunidades tanto para hombres como para mujeres en todas las áreas de la empresa. Díaz concluyó que existe un desafío importante por delante para aumentar la diversidad en los roles de liderazgo, señalando que el mundo corporativo en Chile tiene la oportunidad de aprovechar todo el talento disponible, el cual actualmente se encuentra limitado a la mitad.


