El Banco Central de Reserva (BCR) se prepara para implementar, hacia finales de año, el lanzamiento de la plataforma Transferencias Automáticas de Pagos Peruanos, conocida como Tapp. Esta nueva infraestructura pública digital ha sido diseñada tomando como referencia el modelo de UPI de India, el cual es reconocido actualmente como el sistema de pagos más grande a nivel global.
Desde la perspectiva del usuario final, es fundamental comprender que Tapp no se presentará como una nueva aplicación o una billetera digital adicional que deba ser descargada en los dispositivos móviles. Por el contrario, se define como un nuevo "riel transaccional invisible". Esto significa que la plataforma operará en la capa técnica, situándose detrás de las entidades bancarias, cajas municipales, billeteras electrónicas y empresas FinTech. El objetivo primordial de este diseño es generar tres beneficios concretos: la optimización de los costos operativos, el incremento de la capacidad de innovación en el sector financiero y la generación de un mayor acceso, tanto en la oferta —permitiendo la entrada de nuevos jugadores y casos de uso— como en la demanda, buscando que más ciudadanos peruanos sean incluidos en el sistema financiero.
En la actualidad, una parte considerable de los pagos realizados mediante tarjetas o códigos QR se procesa a través de redes e infraestructuras gestionadas por intermediarios. Estos intermediarios suelen cobrar comisiones que varían según el volumen de las transacciones realizadas. Tapp propone un cambio de paradigma en este funcionamiento, ya que enruta las transacciones de manera directa entre la cuenta de la persona que realiza el pago y la cuenta de quien lo recibe, un modelo técnicamente denominado como pagos "cuenta a cuenta". Al eliminar la dependencia de múltiples intermediarios y evitar que las comisiones estén ligadas al volumen de operaciones, se prevé una reducción significativa de los costos tanto para los comercios como para los usuarios finales.
Una de las innovaciones más destacadas que habilitará Tapp es el modelo de "iniciación de pagos". Bajo el sistema vigente, para efectuar un pago, el usuario debe ingresar individualmente a la aplicación de cada banco o entidad financiera para instruir la transferencia. Con la llegada de Tapp, este proceso se simplifica: el usuario solo deberá instruir a una aplicación de su confianza, que actuará como "iniciador", para que programe sus pagos sin necesidad de acceder a cada banca móvil por separado.
Este modelo facilitará la gestión de pagos recurrentes. Por ejemplo, para el pago mensual de recibos de luz, agua, cable, créditos hipotecarios, pensiones escolares o seguros, el usuario solo autorizará el cobro a su aplicación iniciadora una única vez. A partir de ese momento, el iniciador debitará el pago automáticamente según la programación establecida. Adicionalmente, el sistema permitirá el uso de alias, que consisten en nombres o apodos para recibir pagos, eliminando la necesidad de exponer el número de teléfono celular o los datos bancarios personales. Asimismo, se implementará la identificación de comercios verificados, brindando mayor seguridad y confianza al consumidor antes de concretar una transacción.
En cuanto a su estructura operativa, Tapp establece una diferenciación clara entre tres roles que, habitualmente, se encuentran concentrados en los mismos actores financieros. El primero es el de quienes gestionan la cuenta del usuario (donde se debita y se acredita el dinero), rol desempeñado por bancos, financieras, cajas municipales, cajas rurales o emisores de dinero electrónico. El segundo rol corresponde a quienes habilitan el acceso tecnológico a dichas cuentas. El tercero es el de quienes desarrollan la aplicación que utiliza el cliente final.
Mientras que actualmente el ecosistema está dominado por los gestores de cuentas, Tapp permite que cada rol sea cubierto por un actor distinto. Esto abre la puerta a la integración de nuevos jugadores, específicamente las FinTech, que podrán construir aplicaciones de iniciación, y proveedores tecnológicos que conectarán estas aplicaciones con las cuentas bancarias. Cabe precisar que los gestores de cuentas tradicionales también podrán asumir el rol de iniciadores si así lo deciden y se preparan para ello.
Es importante señalar que Tapp no pretende reemplazar los rieles transaccionales ya existentes, como es el caso de la Cámara de Compensación Electrónica (CCE). En su lugar, funcionará como una alternativa complementaria, dejando que cada empresa participante elija la infraestructura más adecuada para sus operaciones. El rol del BCR será el de regular y operar una infraestructura neutral, proporcionando la base sobre la cual el sector privado podrá innovar en productos y servicios.
El cronograma de implementación establece que la fase de integraciones, pruebas y certificaciones concluirá en el año 2026, para que Tapp entre en operación plena a partir de 2027. Para que este cambio estructural sea masivo, será necesario expandir la interoperabilidad y lograr una apertura amplia del sistema. Asimismo, el éxito del ecosistema dependerá de la implementación de estándares estrictos de protección de datos y ciberseguridad que garanticen la protección de los usuarios y las empresas.


