El hábito de salir a comer fuera de casa en España presenta una marcada diferencia económica dependiendo del día de la semana. Según un estudio monográfico realizado por el departamento de Economía Española de CaixaBank Research, el gasto medio por persona entre lunes y jueves se sitúa en los 16,5 euros, mientras que durante el viernes, sábado y domingo esta cifra asciende a los 23 euros. Esta diferencia representa un incremento del 37% en el gasto medio durante el periodo no laborable.
Pedro Álvarez Ondina, investigador de CaixaBank Research y autor del análisis, explica que esta disparidad responde a la naturaleza del consumo. Mientras que durante los días laborables los comensales tienden a optar por los tradicionales menús del día o lo que define como "platos de supervivencia", el fin de semana el motivo de la salida suele estar vinculado a celebraciones o a la elección de menús con precios más elevados.
El estudio, basado en el análisis de datos anonimizados de los pagos realizados con tarjeta por los clientes de CaixaBank, revela que el sector de la restauración ha entrado en una fase de crecimiento sostenible. Este avance se produce tras el impacto negativo que supuso la pandemia de covid-19 en el año 2020. Según Álvarez Ondina, se detecta un avance del gasto que sigue siendo dinámico, impulsado en gran medida por el sector turístico, aunque señala que este ritmo es más moderado que en años recientes.
Uno de los puntos más relevantes del análisis es el cambio en los patrones de consumo horario. Aunque la comida del mediodía continúa siendo el momento más relevante y clave de la jornada, la cena ha ido ganando peso relativo progresivamente. Esta tendencia al alza de las cenas se observa tanto en el periodo de lunes a jueves como, de manera más acentuada, entre viernes y domingo.
En relación con la evolución temporal, el informe analiza el impacto del teletrabajo durante el bienio 2021-2022. En aquel periodo, la proliferación de platos preparados y el uso de fiambreras en las oficinas sugirieron un cambio de tendencia que redujo el consumo de lunes a jueves, favoreciendo los últimos tres días de la semana. No obstante, el investigador sostiene que este fue un fenómeno limitado que ya se ha ido corrigiendo. Para el año 2025, el gasto se ha estabilizado: entre viernes y domingo se concentró algo más del 57% del gasto semanal, mientras que el 43% restante se realizó entre lunes y jueves. Esta distribución es prácticamente idéntica a la de 2019, con una diferencia de apenas 0,7 puntos porcentuales.
El comportamiento del consumidor actual se orienta cada vez más hacia momentos de ocio y socialización, especialmente al final de la semana. En este sentido, los comensales buscan experiencias de consumo más discrecionales y con un mayor gasto medio. Los datos muestran que entre viernes y domingo se concentra aproximadamente el 53% de las operaciones, pero el gasto total en esos días es superior, alcanzando el 57%, lo que confirma un ticket medio más alto el fin de semana.
El análisis detalla también el desplazamiento del gasto entre el mediodía y la noche. En los días laborables, la participación del gasto en cenas pasó del 40,8% en 2019 al 42,6% en 2025, mientras que el mediodía cayó del 49,0% al 44,8%. En el periodo de viernes a domingo ocurre algo similar, con la cena aumentando su peso del 37,9% al 41,0%.
Finalmente, el estudio destaca disparidades geográficas significativas. En las provincias con mayor actividad urbana y económica, el gasto durante los días laborables es más alto debido a la presencia de un comensal cotidiano y recurrente. Por el contrario, en el interior de la península, así como en algunas provincias del sur y el oeste, el gasto del fin de semana es el predominante, reflejando un uso más vinculado a las relaciones sociales y el ocio. En el litoral mediterráneo y zonas turísticas se observa un patrón más equilibrado, donde conviven un gasto relevante entre semana y un consumo destacado el fin de semana, impulsado por una demanda variada y la afluencia de turistas.


