El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Lima Metropolitana registró un incremento del 0,23% durante el mes de junio, una cifra que superó las expectativas del mercado. Este resultado ha impulsado la inflación anual hasta el 4,01%, situando nuevamente el indicador por encima del umbral del 4% y manteniéndolo fuera del rango meta establecido por el Banco Central de Reserva (BCR), el cual se ubica entre el 1% y el 3%.
De acuerdo con la información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el aumento mensual fue impulsado principalmente por el encarecimiento en la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que presentó un alza del 0,67%. Otros sectores que contribuyeron al incremento fueron el de Restaurantes y hoteles, con un aumento del 0,42%, y el de Muebles y artículos para el hogar, que subió un 0,48%. No obstante, el índice general se vio parcialmente amortiguado por el rubro de Transporte, que retrocedió un 0,46% gracias a la caída en los precios de los combustibles.
Paola Herrera, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), señaló que las proyecciones iniciales apuntaban a una inflación cercana al 0,1%, basándose en la expectativa de que la reducción del precio del pollo y los combustibles contendrían el costo de vida. Sin embargo, Herrera explicó que el impacto de los fenómenos climáticos fue más fuerte de lo previsto, afectando severamente la disponibilidad de especies marinas debido a anomalías en la temperatura del mar.
El rubro de pescados y mariscos fue el más afectado, registrando un aumento del 16,8% en junio. Entre los productos específicos, el Bonito lideró las subidas con un 48,7%, seguido por el Jurel con un 18,1%, la Merluza con un 8,8% y la Lisa con un 6,5%. Esta escasez de insumos no solo afectó la venta directa, sino que se trasladó a los costos de restaurantes y servicios de comida. Asimismo, las frutas experimentaron un incremento del 5,1%, destacando el mango con un 27,2%, la manzana Israel con un 22,8%, la papaya con un 14% y el pepino con un 13,5%. Por su parte, los huevos de gallina subieron un 4,5%.
César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), indicó que el dato de junio se desvió del comportamiento estacional habitual, ya que históricamente este mes registra inflaciones cercanas al 0,1%. Según García, el 0,23% refleja un shock de oferta puntual vinculado al sector pesquero por el oleaje anómalo y las altas temperaturas marinas. El especialista subrayó que la inflación anual del 4,01% es el nivel más alto registrado desde octubre de 2023, lo que evidencia que las presiones sobre los precios persisten.
En cuanto a los factores mitigadores, el descenso internacional del petróleo permitió una reducción del 6% en los combustibles para vehículos y una baja en los pasajes aéreos nacionales. Mauricio Guzmán, Head de Estrategia de Inversión de Sura Investments, coincidió en que, aunque el sector transporte bajó, esto no fue suficiente para compensar la presión de los alimentos y restaurantes, reforzando la idea de que la inflación sigue siendo un riesgo relevante para el país.
Las proyecciones para el cierre del periodo han sido ajustadas por diversas entidades. Desde Macroconsult, la economista Pamela Bernabé informó que, debido a los choques asociados al posible Fenómeno de El Niño y tensiones geopolíticas en Medio Oriente, han elevado su proyección de inflación para finales de 2026 del 1,7% al 3,7%. Por su parte, el IPE proyecta una inflación del 4,1% para el cierre de 2026, estimando que el indicador regresará al rango meta recién hacia finales del primer trimestre del próximo año.
Finalmente, los analistas mantienen la preocupación por el segundo semestre debido al desarrollo del Fenómeno de El Niño. Se anticipan presiones en productos agrícolas como arándanos, uvas y mango, así como en hortalizas y tubérculos. César García advirtió que este fenómeno podría afectar simultáneamente la pesca, la agricultura y el transporte, elevando los costos logísticos. Pese a estos riesgos, los expertos coinciden en que el impacto sería transitorio y que la inflación podría volver gradualmente al rango meta durante el año 2027.


