El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha alcanzado el ecuador de su primer año de mandato consolidando una de sus promesas electorales más emblemáticas: la implementación de un impuesto dirigido a las grandes fortunas. Esta medida, que busca gravar las segundas residencias de lujo en la ciudad, se produce en un momento de particular efervescencia social, coincidiendo con la resaca de la histórica victoria de los Knicks.
Mamdani, quien anteriormente se desempeñaba como asambleísta y era percibido como un candidato casi ‘outsider’, está emergiendo como un referente y modelo a seguir para los sectores progresistas dentro del Partido Demócrata. Su enfoque político ha logrado trascender las fronteras del río Hudson, buscando ahora una consolidación más amplia de cara a las elecciones de noviembre.
La implementación de este gravamen fue presentada por el alcalde a través de sus redes sociales, donde suele publicar videos que se vuelven virales por su estilo directo. “Cuando me presenté como candidato a alcalde, dije que iba a gravar con impuestos a los ricos. Pues bien, hoy vamos a gravar a los ricos”, afirmó Mamdani, subrayando que el objetivo primordial de aumentar los impuestos a las rentas más altas es reforzar la financiación de los programas sociales sin tener que recurrir a recortes presupuestarios.
Para hacer realidad esta medida, Mamdani tuvo que entablar negociaciones con la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, una demócrata de perfil más moderado que posee la competencia fiscal. El resultado de estas gestiones es la inclusión del gravamen en las cuentas estatales del año fiscal 2027, que comienza este miércoles.
El esquema impositivo se divide según el valor y el tipo de propiedad. En el caso de las casas que no sean utilizadas como vivienda principal, aquellas valoradas entre 5 y 15 millones de dólares enfrentarán un recargo del 0,8 % sobre su valor. Para las propiedades situadas en el rango de 15 a 25 millones de dólares, el recargo asciende al 1,05 %, mientras que las viviendas de mayor valor deberán abonar un 1,3 %.
Por otro lado, el impuesto también afecta a los apartamentos en condominios y cooperativas (co-ops) cuyos propietarios no residan permanentemente en la ciudad. Para estas propiedades, los recargos son más elevados: un 4 % para los inmuebles valorados entre 1 y 3 millones de dólares, un 5,25 % para aquellos entre 3 y 5 millones, y un 6,5 % para las propiedades que superen los 5 millones de dólares.
Desde la oficina de la gobernadora se estima que esta propuesta generará ingresos anuales de al menos 500 millones de dólares. Estos fondos tendrán un doble propósito: reducir el déficit de 12.000 millones de dólares que, según asegura Mamdani, dejó su predecesor Eric Adams, y financiar diversos servicios públicos, siempre que se cumplan las estimaciones económicas. Con esta medida, el alcalde pretende combatir el uso de la ciudad como un activo financiero por parte de propietarios de pisos vacíos, en un contexto de profunda crisis de vivienda.
En paralelo al impuesto, Mamdani ha avanzado en su agenda reformista en materia habitacional. Recientemente, logró que el consejo del ramo aprobara la congelación del alquiler de casi un millón de apartamentos con renta regulada, lo que representa aproximadamente el 40 % de las viviendas de la ciudad. Además, en mayo presentó un plan ambicioso para construir 200.000 nuevas viviendas asequibles y preservar otras 200.000 existentes en un plazo de 10 años. Asimismo, su primer presupuesto aprobado el martes incluye un programa de ayudas al alquiler dotado con 175 millones de dólares y otras inversiones calificadas como “históricas”.
Más allá de la gestión administrativa y presupuestaria, Mamdani ha sabido conectar con la ciudadanía a través de eventos culturales y deportivos. Se ha convertido en uno de los rostros más visibles de las celebraciones por la primera victoria de los Knicks en más de 50 años. El alcalde se involucró activamente en la euforia colectiva, invitando a los neoyorquinos a disfrutar del logro, declarando un día para vestir los colores azul y naranja del equipo e incluso sugiriendo "cancelar" la hora de dormir de los niños.
Durante esos días, la ciudad experimentó una atmósfera donde la productividad obsesiva habitual fue sustituida por la ocupación de calles, bares y plazas. Con partidos proyectados en fachadas y celebraciones improvisadas, Nueva York se acercó momentáneamente a una visión de vida en común que el propio Mamdani, defensor de los ideales socialistas, había imaginado, a pesar de que el periodo también estuvo marcado por algunas detenciones e incidentes aislados.


