Las acciones estadounidenses no lograron mantener la tendencia alcista durante la primera sesión operativa del mes de julio, en una jornada marcada por la cautela de los inversores y la expectativa ante las declaraciones de los responsables de la política monetaria. El foco de atención se centró en la intervención de Kevin Warsh en un panel internacional, ya que los operadores del mercado buscan pistas concretas sobre los futuros movimientos de las tasas de interés en los Estados Unidos.
En cuanto a los principales indicadores de las bolsas de Nueva York, el Dow Jones de Industriales registró una caída marginal del 0,03%. Este retroceso se produjo después de que el índice iniciara la sesión con un impulso alcista que lo llevó a su máximo histórico, superando la barrera de los 52.400 puntos. Por otro lado, el panel tecnológico Nasdaq mostró un desempeño más débil, descontando un 0,7%. Este descenso ocurrió a pesar del notable ascenso del 8,8% en las acciones de Meta, que no fue suficiente para sostener el índice en terreno positivo.
Simultáneamente, el mercado financiero argentino también registró movimientos negativos. El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires sufrió una caída del 1,5%, situándose en los 3.121.855 puntos. Este retroceso se produce luego de que el índice hubiera logrado avances significativos durante el primer semestre del año, con un crecimiento del 4% expresado en pesos y un 2% en dólares.
En el segmento de los ADR y las acciones de compañías argentinas que cotizan en dólares en Wall Street, predominaron las bajas. No obstante, hubo excepciones destacadas: el Banco Supervielle registró una subida del 4,2%, mientras que Globant experimentó un salto del 8,7%, aunque la firma aún mantiene una caída acumulada del 52,8% en 2026. Por su parte, Mercado Libre también cerró en terreno positivo con un incremento del 2,6%.
Respecto a la renta fija, los bonos soberanos argentinos denominados en dólares, específicamente los Globales y Bonares, progresaron un 0,3% en promedio. Al mismo tiempo, el riesgo país calculado por JP Morgan cedió tres unidades para Argentina, ubicándose en 421 puntos básicos. Esta cifra sitúa al indicador muy cerca del piso de 2026, que fue de 420 puntos el pasado 22 de junio.
Sobre estos resultados, Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, señaló que el balance mensual de la renta fija fue positivo. Según el especialista, esto se debió a las mejoras en las calificaciones crediticias otorgadas por las agencias S&P y Fitch. Este impulso permitió que los títulos bajo jurisdicción extranjera acumularan un alza del 4,4% en el mes y que el riesgo país experimentara un desplome.
En el contexto estadounidense, la base de comparación del riesgo país, representada por los rendimientos de los bonos del Tesoro, subió este miércoles. Esto sucedió luego de que Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal y director del FOMC, eludiera las preguntas relacionadas con la política de tipos de interés en algunas de sus primeras declaraciones públicas tras asumir el cargo. No obstante, durante su participación en un foro del Banco Central Europeo en Sintra, Portugal, Warsh reafirmó su compromiso con la reducción de la inflación. Aunque Wall Street no espera proyecciones exactas, los inversores analizan sus palabras para comprender cómo evalúa la economía actual, especialmente ante las crecientes apuestas por una suba de las tasas de interés.
El escenario se complementa con la publicación de datos económicos previos al informe de empleo de junio, que se adelantó al jueves debido al feriado del 4 de julio. Los datos de ADP revelaron que la contratación en el sector privado se desaceleró más de lo previsto en junio, agregando 98.000 empleos. Asimismo, la firma Challenger, Gray & Christmas informó que los empleadores estadounidenses anunciaron poco menos de 46.000 recortes de empleo el mes pasado, una cifra ligeramente inferior a los casi 48.000 despidos planeados para junio de 2025.
Finalmente, el panorama geopolítico afectó los mercados energéticos. Las conversaciones de paz en Qatar se estancaron tras el anuncio de Irán de que sus delegados no se reunirían con el equipo del presidente de los EEUU, Donald Trump. Esta situación afectó las expectativas de un acuerdo duradero y la normalización del flujo de petróleo. Como consecuencia, los precios del crudo revirtieron sus ganancias y cayeron más de un 2%, dejando los futuros del Brent del Mar del Norte para septiembre en 71,20 dólares por barril y el WTI para agosto en 68,07 dólares.

