La Fundación Getulio Vargas (FGV) informó este miércoles, 1 de julio, que el Índice de Confianza Empresarial (ICE) registró un incremento de 1,1 punto durante el mes de junio en comparación con mayo, situándose en los 92,7 puntos. Este resultado representa el nivel más alto alcanzado por el indicador desde mayo de 2025, mes en el cual el índice había llegado a los 94,5 puntos.
Al analizar el comportamiento del índice a través de las medias móviles trimestrales, se observa que el indicador ha retomado una tendencia ascendente. En este sentido, se registró una alta de 0,1 punto, rompiendo con una racha de dos meses consecutivos de caídas. Con este avance, el ICE cerró el mes de junio posicionándose por encima del nivel registrado en febrero pasado, lo que sugiere una estabilización gradual en la percepción del sector productivo.
El desempeño de junio estuvo marcado por un avance generalizado en tres de los principales sectores económicos: la industria, los servicios y el comercio. De acuerdo con los datos proporcionados por la FGV, el sector industrial fue el motor principal de este crecimiento, registrando la mayor subida del periodo con un incremento de 3,0 puntos, lo que llevó su índice específico a los 100,1 puntos.
En sentido opuesto y contrastando con la tendencia positiva de los demás rubros, el sector de la construcción experimentó un retroceso. La confianza en este ámbito decayó 0,9 punto durante el mes, situándose en los 91,7 puntos, lo que evidencia una disparidad en la recuperación de la confianza según la actividad económica.
Sobre los factores que impulsaron este movimiento, Aloisio Campelo Jr., investigador del FGV IBRE, señaló en una nota que parte de esta evolución puede estar vinculada a la distensión del conflicto en el Oriente Medio y a la acomodación en los precios del petróleo. Según el experto, estos elementos han contribuido a aliviar la incertidumbre en el escenario externo, impactando positivamente en las expectativas de los empresarios brasileños.
No obstante, la FGV advirtió que, a excepción del sector industrial, los niveles de confianza empresarial permanecen históricamente bajos. Esta situación es compatible con un ritmo de actividad económica que se califica únicamente como moderado. Campelo Jr. evaluó que el escenario actual sigue estando limitado por dos factores críticos internos: las elevadas tasas de interés y el alto nivel de compromiso de la renta de las familias, quienes destinan una parte considerable de sus ingresos al pago de deudas.
En este contexto, el investigador subrayó que la consolidación de la recuperación de la confianza en los próximos meses dependerá de dos variables fundamentales: que continúe el alivio en el escenario internacional y que haya una evolución favorable en las condiciones económicas domésticas.
En cuanto a los componentes específicos del índice, el Índice de la Situación Actual Empresarial (ISA-E) avanzó 1,1 punto en junio, alcanzando los 94,4 puntos, su nivel más alto desde mayo de 2025, cuando registró 96,2 puntos. Por su parte, el Índice de Expectativas Empresariales (IEE) subió 1,2 punto, llegando a los 91,1 puntos. Este incremento es relevante ya que interrumpe una tendencia de caída que se había iniciado en marzo.
A pesar de este repunte, Campelo Jr. aclaró que el alza del IEE no es suficiente para señalar una retomada total de la trayectoria de recuperación que había comenzado en septiembre de 2025, cuando el índice se encontraba en 83,7 puntos. Dicha trayectoria se vio interrumpida previamente debido a la deflagración de la guerra en el Oriente Medio.
Finalmente, la FGV explicó que el cálculo del ICE se realiza tomando en cuenta los pesos proporcionales de la participación de cada sector investigado en la economía, utilizando datos extraídos de las encuestas estructurales anuales del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). El objetivo fundamental de este índice es proporcionar una evaluación consistente y técnica sobre el ritmo de la actividad económica en el país.


