Keiko Sofía Fujimori Higuchi se ha convertido en la primera mujer elegida por voto popular para asumir la presidencia de Perú. Este resultado llega después de tres intentos fallidos de la dirigente de derecha por alcanzar la máxima magistratura del país. El proceso electoral, que inició el pasado 7 de junio con la jornada de votaciones, concluyó formalmente el 29 del mismo mes, fecha en la que el escrutinio alcanzó el 100 % de las actas. La proclamación oficial de la ganadora está programada para el próximo 3 de julio.
La victoria de Fujimori se produjo tras una de las contiendas más ajustadas de los últimos años en Latinoamérica. Según los datos proporcionados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la candidata derrotó a su contendiente, el izquierdista Roberto Sánchez, por una diferencia de 49.641 votos. Tras confirmarse el resultado, la nueva presidenta manifestó que "las puertas del diálogo están siempre abiertas".
Por su parte, Roberto Sánchez, quien es considerado el heredero político del expresidente Pedro Castillo —quien se encuentra preso luego de un fallido autogolpe de Estado en 2022—, no aceptó los resultados de manera inmediata. El candidato izquierdista presentó diversos recursos legales denunciando la existencia de fraude y solicitó la anulación de la totalidad de los votos emitidos en el exterior. Asimismo, Sánchez convocó a movilizaciones ciudadanas bajo la consigna de exigir "respeto por la democracia".
Estas acciones se enmarcan en un contexto de fragilidad democrática en Perú. Desde el año 2018, el país ha experimentado una inestabilidad política severa, registrando al menos ocho salidas anticipadas de mandatarios. Estas interrupciones en el ejercicio del poder han sido provocadas ya sea por destituciones relacionadas con escándalos de corrupción o por renuncias forzadas debido a la crisis política generalizada.
A pesar de los esfuerzos legales de Sánchez y de haber realizado una celebración prematura antes de que se completara el escrutinio del 100 % de las actas, el candidato no logró llegar a la Presidencia. Con este resultado, el fujimorismo prolongará su vigencia política con el regreso de la dirigente de derecha al poder, sucediendo en el cargo a José María Balcázar.
Keiko Fujimori, nieta de inmigrantes procedentes de la prefectura de Kumamoto, Japón, creció en una familia que se estableció en Perú en la década de 1930. Su trayectoria política ha estado profundamente ligada al legado de su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori. Resulta notable que Keiko alcanza la presidencia a los 51 años, la misma edad que tenía su padre cuando ganó la segunda vuelta presidencial frente a Mario Vargas Llosa.
Alberto Fujimori gobernó el país en tres ocasiones consecutivas durante los periodos más críticos del conflicto armado interno. Su capital político se cimentó, en gran medida, en la lucha contra el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y Sendero Luminoso. No obstante, su figura es polarizante: mientras algunos lo consideran el mejor presidente de la historia de Perú, otros lo asocian con la corrupción y la violación de los derechos humanos, señalando su responsabilidad en la masacre de Barrios Altos, crimen de lesa humanidad ocurrido el 3 de noviembre de 1991 en Lima.
La trayectoria de Keiko Fujimori en el espacio público comenzó temprano; fue primera dama desde 1994, cargo asignado a los 19 años tras la separación de sus padres. Posteriormente, se desempeñó como congresista de la República entre 2006 y 2011. A partir de 2016, se consolidó como la principal líder de la oposición a través de su partido, Fuerza Popular, colectividad que en aquel entonces obtuvo una amplia mayoría parlamentaria con 73 congresistas.
La actual presidenta compitió en cuatro ocasiones por la Presidencia bajo las siglas de Fuerza Popular antes de obtener este triunfo. Su carrera también ha estado marcada por procesos judiciales relacionados con presunto financiamiento irregular de campañas y lavado de activos. Entre estos casos resalta el de Odebrecht, donde la Fiscalía indicó que parte de los fondos de su campaña ingresaron de forma irregular, acusaciones que la dirigente ha rechazado sistemáticamente mientras el proceso avanza en las instancias judiciales.
Keiko Fujimori es la segunda mujer en ocupar la Presidencia de Perú, precedida por Dina Boluarte, aunque es la primera en lograrlo mediante el voto popular. Su mandato, que tendrá una duración de cinco años, llega en un momento donde Perú mantiene una economía relativamente estable, pero enfrenta desafíos sociales y políticos significativos que deberá gestionar durante su gestión.


