El Gobierno de Guatemala y el de Perú han concluido los procedimientos diplomáticos necesarios para la implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones, el cual entrará oficialmente en vigor el 1 de julio de 2026. Para marcar el inicio de las acciones estratégicas derivadas de este acuerdo, se llevó a cabo un encuentro en el que participaron el Embajador de la República del Perú en Guatemala, el Viceministro de Comercio Exterior y Turismo de Perú (MINCETUR), el Presidente de la Cámara Peruana Guatemalteca de Comercio, Industria e Inversión (GUAPER), así como directivos y asociados de AGEXPORT.
Este acuerdo bilateral representa una nueva etapa en la relación comercial entre los dos países, ya que busca brindar una mayor certeza jurídica a las empresas involucradas. El objetivo principal es facilitar el acceso preferencial de la oferta exportable de Guatemala hacia el mercado peruano, creando al mismo tiempo las condiciones necesarias para diversificar el comercio tanto de bienes como de servicios.
En términos de contexto comercial, la entrada en vigor de este tratado ocurre en un momento donde el intercambio comercial entre Guatemala y Perú asciende a los 239 millones de dólares. Durante el año 2025, Guatemala registró exportaciones al mercado peruano por un valor de 74.1 millones de dólares, mientras que las importaciones desde dicho país alcanzaron los 165 millones de dólares. Estas cifras evidencian que existe un margen significativo para fortalecer la presencia de los productos y servicios guatemaltecos en territorio peruano. Actualmente, Guatemala se posiciona como el segundo mayor exportador de Centroamérica hacia Perú, destacando que el 96% de sus exportaciones pertenecen al sector manufacturero.
Respecto a la operatividad del tratado, Aida Fernández, Directora de Crecimiento Exportador de AGEXPORT, aclaró que el acuerdo no implica la eliminación inmediata de aranceles para todos los productos. El TLC establece diversas categorías de acceso que incluyen la desgravación inmediata, la reducción gradual de aranceles, el establecimiento de contingentes y la existencia de productos excluidos. Por lo tanto, el beneficio real para cada exportador dependerá de la clasificación arancelaria específica de su producto, el cumplimiento riguroso de las reglas de origen y la correcta aplicación de los procedimientos aduaneros.
Dentro de los productos guatemaltecos que gozarán de acceso inmediato al mercado peruano se encuentran los aparatos de refrigeración, artículos de confitería, detergentes, plásticos, prendas de punto y confeccionadas, así como una variedad de productos agrícolas que incluyen hortalizas, legumbres, frutas frescas y congeladas, flores frescas, plantas y follajes, además de camarones y pescado.
Javier Castillo, Director de la Junta Directiva de AGEXPORT, señaló que la vigencia del tratado marca el comienzo de una fase de adaptación. Para Guatemala, esto implica la necesidad de identificar nuevos compradores, ajustar la oferta exportable y cumplir estrictamente con los requisitos técnicos, sanitarios y comerciales que demanda el mercado peruano. Asimismo, enfatizó la importancia de fortalecer la competitividad logística para lograr una reducción en los costos y los tiempos de transporte.
En un plano más amplio, Castillo resaltó que la visión de AGEXPORT es alcanzar los 35 mil millones de dólares en exportaciones para el año 2035. Para lograr este objetivo, señaló que no basta con el crecimiento comercial, sino que se requiere la construcción de competitividad mediante infraestructura vial y logística moderna, puertos y aeropuertos eficientes, aduanas ágiles, energía competitiva, digitalización de trámites y una estrategia decidida para atraer inversión orientada a la exportación.
De acuerdo con los estudios de la Unidad de Inteligencia de Mercados de la Dirección de Crecimiento del Sector Exportador de AGEXPORT, el TLC abre oportunidades para ampliar la oferta en el país andino. Se ha identificado un potencial de 123 millones de dólares en bienes, destacando sectores como los alimentos balanceados, jabones, detergentes, materiales para la construcción, bebidas e higiene personal. Adicionalmente, se estima un potencial de 36 millones de dólares en la exportación de servicios, específicamente en las áreas de telecomunicaciones e informática, viajes, servicios financieros, empresariales y de seguros.
Aida Fernández añadió que el acuerdo beneficia sectores estratégicos desde su primer día de vigencia, tales como la agroindustria, la floricultura, la pesca, el vestuario y la manufactura. Productos específicos como el cardamomo, la canela, el jengibre, la cúrcuma, así como langostinos y diversas especies de pescado, verán fortalecida su competitividad.
Finalmente, AGEXPORT sostiene que el valor fundamental del tratado es la previsibilidad que ofrece para desarrollar relaciones comerciales a largo plazo. El acuerdo no solo beneficia a las grandes empresas, sino que crea posibilidades para las mipymes con vocación exportadora, facilitando su proceso de internacionalización y consolidando a Perú como un aliado estratégico para generar mayor valor en el mercado sudamericano.


