La expansión de las energías renovables en el Perú enfrenta desafíos críticos que podrían frenar la diversificación de la matriz energética nacional. Según advirtió la empresa ORYGEN en el marco de la próxima Expo Energía Perú 2026, el desarrollo de estas tecnologías se encuentra actualmente limitado por dos obstáculos estructurales principales: la insuficiencia de infraestructura en la transmisión eléctrica y las incertidumbres ligadas al abastecimiento de gas natural.
El fortalecimiento de las fuentes de energía limpia es considerado un paso estratégico para el país. No obstante, la capacidad de implementar y escalar estas tecnologías depende directamente de la superación de brechas que hoy afectan tanto la expansión como la competitividad del sector. Uno de los puntos más preocupantes es la brecha en las líneas de transmisión. A pesar de que el país ha visto un crecimiento en proyectos solares y eólicos, la velocidad de este avance ha sido frenada por la carencia de redes capaces de transportar la energía generada desde las zonas de producción hacia los principales centros de consumo.
Esta problemática tiene un impacto tangible en proyectos ya establecidos. ORYGEN, tenedor de los proyectos Wayra Solar en Ica y Clemesí en Moquegua, señaló que esta situación impide que la electricidad generada por fuentes renovables llegue efectivamente a los usuarios finales. Lo más crítico de este escenario es que ocurre incluso cuando existe un potencial competitivo real para el desarrollo de estas plantas, dejando la energía generada sin una ruta de distribución eficiente.
Paralelamente, la seguridad del sistema eléctrico peruano depende actualmente del gas natural, el cual actúa como el principal respaldo. Sin embargo, este soporte energético no está exento de riesgos, ya que su disponibilidad enfrenta diversas incertidumbres de carácter logístico y contractual. De acuerdo con la visión del generador, mientras el gas natural siga siendo el pilar de respaldo, es fundamental garantizar su suministro constante para evitar eventos críticos que pudieran comprometer la seguridad del abastecimiento eléctrico general.
Al respecto, Orlando Mercado, gerente de Asuntos Externos de ORYGEN, destacó a través de un comunicado que la transición energética del Perú no puede darse de manera improvisada. Para aprovechar los recursos renovables y atender la demanda creciente de electricidad, el país requiere la implementación de reglas claras, una inversión oportuna y, sobre todo, una planificación integral. Mercado explicó que, sin la infraestructura necesaria, los proyectos de generación quedan relegados y el objetivo de brindar un suministro eficiente a los usuarios no logra materializarse.
Otro aspecto técnico fundamental resaltado por los especialistas es la necesidad de desarrollar un mercado de servicios complementarios. Estos servicios son esenciales para garantizar que el sistema eléctrico opere de forma segura y estable. Entre ellos se incluyen el control de frecuencia, la regulación de voltaje y la provisión de reservas para enfrentar eventos inesperados en la red.
La relevancia de estos servicios técnicos aumenta a medida que se integran más energías renovables al sistema. Debido a que la producción solar y eólica varía según las condiciones climáticas, la estabilidad del sistema se vuelve más compleja, incrementando la demanda de estos mecanismos de regulación. No obstante, ORYGEN señaló que, a pesar de existir avances normativos, el sector eléctrico peruano aún carece de mecanismos sólidos y competitivos que aseguren la provisión eficiente de dichos servicios complementarios, lo que pone en riesgo la estabilidad del sistema y dificulta que nuevos actores y tecnologías se integren al mercado.
En el ámbito legal, se ha mencionado la aprobación de la Ley 32249. Este nuevo marco legal busca modernizar el mercado eléctrico, fomentar la competencia e incorporar tecnologías innovadoras. Sin embargo, la ley aún no ha sido reglamentada, lo que limita su aplicación inmediata. Según ORYGEN, la implementación efectiva de esta norma representa una oportunidad clave para atraer nuevas inversiones, fortalecer la seguridad energética nacional y garantizar que la demanda futura de electricidad sea atendida satisfactoriamente.
En conclusión, el éxito de las reformas energéticas en Perú dependerá de la capacidad del Estado y el sector privado para acelerar los proyectos de infraestructura, eliminar los cuellos de botella regulatorios y crear condiciones que incentiven la contratación eficiente de energía. Solo mediante la expansión de las redes de transmisión y la garantía de un respaldo energético seguro se podrá concretar la transición hacia un modelo más sostenible y competitivo.


