En una operación de alta complejidad técnica y humana, el personal del Agrupamiento de Ayuda Humanitaria “Yumare” del Ejército Mexicano logró el rescate con vida de un menor de edad, de aproximadamente 9 años, en el municipio de Vargas, ubicado en el estado de La Guaira, Venezuela. El operativo se llevó a cabo durante la madrugada de este domingo, como parte de las labores de asistencia humanitaria que el cuerpo castrense mexicano mantiene activas en la zona afectada.
La intervención se inició luego de que la Secretaría de la Defensa Nacional recibiera y atendiera un llamado de emergencia. El reporte indicaba la existencia de personas atrapadas bajo una estructura que había colapsado en la avenida Corales. Ante la gravedad de la situación y la urgencia del tiempo, se desplegó una célula de rescate especializada perteneciente al Batallón de Atención a Emergencias, con el objetivo de localizar y extraer a las víctimas que pudieran encontrarse entre los restos del inmueble.
Para lograr la localización del menor, el equipo de rescate implementó la técnica especializada de "llamado y escucha". Este procedimiento, fundamental en situaciones de colapso estructural, consiste en establecer periodos de silencio absoluto para permitir que los rescatistas puedan detectar cualquier sonido, grito o señal proveniente de las profundidades de los escombros. Gracias a la aplicación rigurosa de esta metodología, la célula de rescate pudo ubicar al niño, quien se encontraba atrapado en un espacio aislado dentro de la estructura colapsada.
Una vez confirmado el lugar exacto donde se encontraba la víctima, el personal del Batallón de Atención a Emergencias inició las maniobras de extracción. Este proceso resultó ser sumamente complejo debido a la naturaleza de los materiales y la inestabilidad de la estructura. El rescate requirió un esfuerzo coordinado y exhaustivo que se prolongó durante seis horas de trabajo continuo. Durante este tiempo, los especialistas ejecutaron tareas precisas de corte, penetración y remoción de escombros, asegurando en todo momento la integridad del menor para evitar nuevos derrumbes que pudieran complicar la operación.
Tras seis horas de labores intensas, el equipo logró alcanzar el espacio aislado y rescatar exitosamente al infante. Inmediatamente después de ser extraído de los escombros y evacuado del área de peligro, el menor fue recibido por una célula del Servicio de Sanidad del Ejército Mexicano. El personal médico militar procedió a brindar los primeros auxilios en el sitio mismo del rescate, evaluando el estado general de salud del niño y estabilizándolo para su traslado seguro.
Posteriormente, siguiendo los protocolos de atención a víctimas en situaciones de desastre, el menor fue trasladado al Área de Concentración de Víctimas. Este punto de atención especializada ha sido establecido en el Campamento Militar del municipio de Vargas, donde se brinda seguimiento médico y apoyo a las personas afectadas por los incidentes estructurales en la región.
Este rescate pone de relieve la capacidad operativa del Agrupamiento de Ayuda Humanitaria “Yumare” y la coordinación del Ejército Mexicano en misiones internacionales de socorro. La combinación de técnicas de búsqueda acústica y el trabajo físico de remoción de escombros permitieron que el menor de 9 años fuera recuperado con vida, culminando una jornada de alta tensión que se extendió durante la madrugada del domingo en La Guaira.
La Secretaría de la Defensa Nacional ha mantenido la transparencia sobre el desarrollo de estas actividades, detallando cada paso del proceso, desde la recepción del llamado en la avenida Corales hasta el traslado final del paciente al campamento militar. El éxito de la misión dependió directamente de la persistencia del personal del Batallón de Atención a Emergencias y la capacidad de respuesta inmediata del Servicio de Sanidad, asegurando que el menor recibiera la atención necesaria en el menor tiempo posible tras su liberación.

