El ecosistema de pagos en el Perú atraviesa una fase de transformación significativa, donde las billeteras digitales se han consolidado como el principal motor de cambio. Este fenómeno refleja una transición en los hábitos de consumo de la población, que comienza a migrar hacia soluciones tecnológicas para la gestión de sus transacciones financieras cotidianas.
De acuerdo con la información proporcionada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), las billeteras digitales han logrado posicionarse como el competidor directo del dinero en efectivo, especialmente en aquellas operaciones de bajo valor que se realizan día a día. Este comportamiento se evidencia en el ticket promedio de estas transacciones, el cual ronda los S/ 25, lo que confirma que el uso de estas herramientas está estrechamente vinculado a los consumos menores y frecuentes de los ciudadanos.
No obstante, el crecimiento dentro del mercado de pagos digitales no es uniforme para todas las tecnologías. Existe una diferencia marcada en la velocidad de adopción entre los distintos métodos. En este sentido, los pagos realizados a través de códigos QR, impulsados principalmente por aplicaciones como Yape y Plin, han avanzado a un ritmo que casi duplica al registrado por las billeteras con tecnología contactless, como es el caso de Apple Pay y Google Pay.
Esta tendencia se ve respaldada por cifras concretas de Niubiz. Según la entidad, las transacciones efectuadas mediante códigos QR experimentaron un incremento del 82% en los últimos doce meses. En contraste, aquellas operaciones realizadas a través de la tecnología contactless, aunque también muestran crecimiento, lo hicieron en una proporción menor, registrando un aumento del 42% en el mismo periodo.
Al respecto, Gustavo Leaño, CEO de Niubiz y presidente de la Perú Payments Association, señaló que este comportamiento es un indicador claro de la rápida adopción de las billeteras digitales por parte de los consumidores peruanos. Para el ejecutivo, la preferencia se inclina hacia estas herramientas sobre todo para los pagos cotidianos de montos bajos, debido a la practicidad que ofrecen en el momento de la compra.
A pesar del avance acelerado de las billeteras, Leaño descartó que esta tendencia implique un reemplazo total de las tarjetas bancarias. Según su análisis, no se está produciendo un desplazamiento absoluto de un medio de pago sobre otro, sino que se está estableciendo una convivencia entre distintas soluciones tecnológicas. El consumidor actual elige la herramienta que mejor responda a sus necesidades específicas y al momento de consumo en el que se encuentre.
Para profundizar en esta coexistencia, Leaño explicó que las tarjetas mantienen ventajas competitivas fundamentales que las billeteras aún no sustituyen. Entre ellas destacan los niveles de seguridad, las opciones de financiamiento, una aceptación más amplia en diversos comercios y una experiencia omnicanal más robusta. Por otro lado, las billeteras digitales basan su éxito en ofrecer rapidez, simplicidad y una mayor frecuencia de uso en transacciones rápidas.
La evolución de este mercado es cuantificable a través de la participación de las billeteras en las operaciones procesadas por Niubiz. Entre enero de 2024 y abril de 2026, se registró un salto significativo en su presencia. En términos de volumen total, la participación de las billeteras pasó del 4.6% al 18.4%. Este crecimiento es aún más pronunciado si se observa el número de transacciones, donde la participación aumentó del 11% al 35.9%.
Ante estos datos, el ejecutivo afirmó que las billeteras son hoy el gran dinamizador del ecosistema de pagos en el país. Este cambio es interpretado como una señal de mayor madurez en el sistema de pagos peruano. En lugar de depender de un único medio, los usuarios se han vuelto más estratégicos, seleccionando la opción más conveniente basándose en el tipo de compra, el monto involucrado y la experiencia de usuario que buscan obtener. Esta madurez es la que permite que tarjetas y billeteras digitales coexistan y se complementen en el mercado actual.


