La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) ha emitido una serie de recomendaciones dirigidas tanto a la ciudadanía como a las diversas instituciones con el fin de optimizar la ayuda destinada a las personas afectadas por los terremotos que tuvieron lugar el pasado 24 de junio en Venezuela. El organismo ha hecho un llamamiento explícito para que se prioricen las donaciones económicas por encima del envío de material físico, basándose en criterios de eficiencia logística y operativa.
Según ha informado la agencia, el envío de aportaciones en especie puede generar complicaciones significativas en la gestión logística de los actores humanitarios que ya se encuentran operando en la zona. La Aecid advierte que la llegada de materiales no coordinados puede, en última instancia, ralentizar la gestión de la emergencia, dificultando la entrega de suministros críticos y la movilidad de los equipos de respuesta en un momento donde la rapidez es fundamental para salvar vidas y asistir a los damnificados.
En este sentido, la Dirección de Acción Humanitaria (DAH) de la Aecid ha expresado su gratitud ante las numerosas muestras de solidaridad que han surgido desde España tras conocerse la tragedia. No obstante, el organismo ha insistido en que, dada la naturaleza de la crisis y las necesidades actuales sobre el terreno, las ayudas económicas representan en este momento la forma "más útil y eficiente" de colaborar. El dinero permite a las organizaciones especializadas adquirir los suministros exactos que se necesitan en el lugar del desastre, eliminando costos de transporte innecesarios y evitando la saturación de los canales de entrada de ayuda.
Para responder de manera efectiva a esta crisis, la Aecid ha procedido a la activación de los instrumentos de acción humanitaria de España. Esta medida tiene como objetivo primordial contribuir a la atención directa de la población afectada por los seísmos, facilitar el acceso a la ayuda humanitaria en las áreas más vulnerables y brindar el respaldo necesario a las labores de respuesta que se están ejecutando en las zonas más castigadas por la actividad sísmica.
Para orientar a los ciudadanos que deseen colaborar, la agencia aconseja consultar el Decálogo Humanitario, un documento elaborado por la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo, así como el llamamiento oficial del Comité de Emergencia. Estas herramientas proporcionan pautas claras sobre las mejores formas de colaborar sin entorpecer las operaciones de rescate y asistencia. Asimismo, la Aecid ha señalado la importancia de acceder a las plataformas oficiales de organismos especializados y ONG que ya han puesto en marcha sus campañas de ayuda específicas para Venezuela.
Entre las entidades recomendadas para canalizar el apoyo se encuentran Acción contra el Hambre, Cáritas, Cruz Roja Española, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Save the Children, Unicef España y World Vision. Estas organizaciones cuentan con la infraestructura y la experiencia necesaria para transformar las donaciones económicas en asistencia real y efectiva sobre el terreno.
En cuanto a la colaboración de las administraciones públicas, la Aecid ha establecido directrices específicas para los ayuntamientos y las diputaciones provinciales. Se recomienda que estas instituciones canalicen sus aportaciones económicas a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). En el caso de que estas entidades deseen realizar donaciones de material, la agencia es tajante al solicitar que dichos envíos sean coordinados previamente. El objetivo de esta coordinación es evitar la llegada de suministros que no respondan a las necesidades reales y actuales de la población venezolana, optimizando así los recursos disponibles.
Finalmente, la Aecid ha hecho un llamamiento a la prudencia informativa. Se recomienda a toda la ciudadanía informarse exclusivamente a través de fuentes oficiales y contrastadas para seguir la evolución de la emergencia. Esta medida busca evitar la difusión de información no verificada sobre la situación en Venezuela, lo cual podría generar confusión o falsas expectativas en un contexto de crisis humanitaria.


