El Ministerio de Salud ha emitido una serie de recomendaciones dirigidas a las personas que planean viajar, debido al incremento significativo de casos de sarampión registrados en diversas zonas de América. Esta medida preventiva busca mitigar el riesgo de importación de la enfermedad y proteger la salud pública nacional ante un escenario regional complejo.
De acuerdo con los datos proporcionados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la situación en la región es preocupante. Durante el periodo comprendido entre la semana epidemiológica 1 y la 21 del año 2026, que finalizó el pasado 30 de mayo, se notificaron un total de 21.431 casos confirmados de sarampión. Lamentablemente, este brote ha resultado en 31 muertes distribuidas en 17 países y territorios. Estas cifras revelan un crecimiento alarmante, representando un aumento del 234% en comparación con el mismo periodo del año 2025.
La OPS señala que el grueso de los contagios se concentra en un grupo reducido de países, los cuales agrupan el 97% de los enfermos reportados en toda la región americana. Esta concentración subraya la necesidad de mantener una vigilancia epidemiológica estricta y reforzar las medidas de prevención en los puntos de entrada y salida del continente.
El sarampión es descrito como una afección viral altamente contagiosa. Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, impacta principalmente a la población infantil. Su mecanismo de transmisión ocurre a través de pequeñas gotitas que son expulsadas por la nariz, la boca y la faringe cuando una persona infectada habla, tose o estornuda. La capacidad de propagación de este virus es sumamente elevada; se estima que un solo individuo enfermo puede infectar hasta a 18 personas que no hayan sido vacunadas.
En cuanto al cuadro clínico, los síntomas iniciales se manifiestan a través de malestar general, secreción nasal, tos y conjuntivitis. Además, es común la aparición de manchas blancas en las mejillas del paciente. Posteriormente, la enfermedad progresa hacia una etapa más severa, caracterizada por el desarrollo de fiebre alta y la aparición de un brote de manchas rojizas que comienza en la cara y el cuello, extendiéndose luego al resto del cuerpo.
Para combatir la propagación de este virus, el Ministerio de Salud enfatiza la importancia de la inmunización. La vacuna SRP (Sarampión, Rubéola y Paperas) se presenta como la herramienta más efectiva de prevención. Según la información oficial, la aplicación de dos dosis de esta vacuna previene la enfermedad en hasta un 97% de los casos. Incluso en situaciones donde solo se ha administrado una dosis, la eficacia preventiva alcanza el 93%.
En el contexto nacional, Costa Rica no ha sido ajena a esta problemática regional. En lo que va del año, el país reporta cinco casos confirmados de sarampión. Los diagnósticos se han localizado en diversas zonas geográficas, específicamente en Pérez Zeledón, Pococí, Moravia, Orosi y Guanacaste.
El análisis demográfico de los pacientes afectados en Costa Rica muestra un promedio de edad de 26 años. Asimismo, se ha identificado que el 60% de los contagios corresponden a mujeres. En cuanto al origen de los casos, las autoridades sanitarias han determinado que tres de los contagios son infecciones importadas, mientras que los otros dos han sido clasificados como casos asociados a la importación.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias costarricenses han implementado un protocolo de respuesta inmediata. Actualmente, se mantiene un seguimiento activo y exhaustivo sobre más de 290 contactos que han sido identificados en el país, con el objetivo de cortar la cadena de transmisión y evitar que el número de casos locales se incremente.


