La Corte de Apelaciones de Santiago ha emitido un fallo que impacta significativamente el proceso legal relacionado con la salmonera Australis, al decidir la nulidad de un laudo arbitral que obligaba al empresario Isidoro Quiroga a realizar un pago millonario al gigante chino Joyvio. Esta determinación judicial deja sin efecto la sentencia previa que condenaba a Quiroga a compensar a la empresa asiática por un presunto sobreprecio pagado durante la adquisición de la compañía salmonera.
El conflicto alcanzó una nueva etapa cuando la Corte acogió el recurso de nulidad interpuesto por Isidoro Quiroga. El punto central de la controversia no radicó en los hechos ambientales o en el fondo contractual del acuerdo, sino en un aspecto estrictamente procesal. La Corte determinó que el tribunal arbitral, encargado inicialmente de resolver la disputa, se apartó del marco del debate establecido por las partes, incurriendo en una falta de congruencia procesal.
Según el análisis realizado por la Corte de Apelaciones, el tribunal arbitral del Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de Santiago resolvió una cuestión distinta a la que había sido solicitada originalmente en la demanda. El fallo de la Corte detalla que la empresa Joyvio había demandado la resolución del contrato y una indemnización por perjuicios, planteando además, de manera subsidiaria, una indemnización autónoma. Sin embargo, el tribunal arbitral optó por ordenar una restitución parcial del precio.
Para los ministros de la Corte, esta decisión transformó la naturaleza de la demanda: lo que comenzó como una solicitud de indemnización terminó convirtiéndose, en la práctica, en una rebaja de precio, bajo la premisa de que la empresa tenía un valor menor al pactado. La Corte sostuvo que esta resolución excedió los términos del arbitraje y vulneró la congruencia procesal, ya que el tribunal no puede otorgar algo distinto o diferente a lo solicitado por los litigantes, independientemente de las conclusiones a las que haya llegado sobre el valor de la empresa.
Esta resolución fue adoptada por un fallo de mayoría, conformado por el ministro de la Corte Guillermo De la Barra Dunner y la abogada integrante Catalina Infante Correa. Ambos coincidieron en que el laudo arbitral se salió del marco de lo debatido, invalidando así la condena económica impuesta contra el empresario Quiroga.
El resultado representa un revés considerable para Joyvio y su sofisticada estrategia legal. El equipo jurídico de la empresa china estaba compuesto por figuras de alta relevancia en el ámbito legal y público, incluyendo a Alberto Equiguren, actual embajador en Israel, y a Gabriel Zaliasnik. Asimismo, el equipo contó con la participación del abogado litigante Carlos Peña, quien actualmente se desempeña como rector de la Universidad Diego Portales (UDP).
A pesar de la decisión mayoritaria, el fallo no fue unánime. El ministro Fernando Valderrama Martínez manifestó su postura en contra de anular el laudo. El argumento del ministro Valderrama se basó en que la Corte de Apelaciones no debería actuar como una segunda instancia revisora del fondo del asunto. Además, sostuvo que el tema del sobreprecio sí había sido materia de discusión y debate durante el proceso de arbitraje, por lo que consideraba que el tribunal arbitral no se había desviado de los hechos discutidos.
No obstante, la postura de la mayoría prevaleció, priorizando el principio de congruencia procesal sobre la interpretación del fondo del conflicto. Con esta decisión, la Corte de Apelaciones de Santiago ha dejado sin efecto la obligación de pago millonario, devolviendo el caso a un estado donde el tribunal arbitral se habría excedido en sus facultades al modificar la pretensión de la demanda original.


