El viceministro de Exteriores de la República Islámica de Irán, Kazem Gharibabadi, informó este martes sobre la culminación de una serie de negociaciones técnicas llevadas a cabo en territorio suizo entre delegaciones de Irán y Estados Unidos. Según el funcionario, estos encuentros han dado como resultado la creación de cuatro grupos de trabajo especializados, marcando el camino hacia una nueva etapa de diálogo que será coordinada por un comité de alto nivel.
Gharibabadi, quien lideró el equipo técnico de negociación por parte de Teherán, detalló que la siguiente fase de las conversaciones contará con la supervisión de figuras prominentes de ambos gobiernos y de países mediadores. Específicamente, se prevé la participación del presidente de la Asamblea Consultiva Islámica y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, junto al primer vicepresidente de Estados Unidos. Asimismo, el proceso contará con la intervención de los primeros ministros de Catar y Pakistán, aunque el representante iraní no precisó una fecha exacta para el inicio de estas reuniones de alto nivel.
En cuanto a la estructura operativa de los acuerdos, el viceministro explicó que se han establecido cuatro grupos de trabajo con objetivos definidos: el primero se centrará en el levantamiento de sanciones; el segundo abordará el programa nuclear iraní; el tercero se dedicará a la reconstrucción y el desarrollo económico; y el cuarto se encargará del seguimiento y la implementación de lo pactado.
Uno de los puntos más relevantes de este acercamiento es el aspecto financiero y comercial. Gharibabadi afirmó que se ha acordado la liberación inmediata de 12.000 millones de dólares correspondientes a fondos iraníes que se encontraban congelados. Paralelamente, Estados Unidos ha emitido una licencia que autoriza la venta de petróleo producido por Irán, una medida que busca aliviar la presión económica sobre Teherán.
Sobre este punto, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos formalizó el lunes una licencia con una vigencia de 60 días, extendiéndose hasta el 21 de agosto. Esta autorización permite específicamente producir, vender, transportar e importar crudo, productos petroquímicos y otros derivados del petróleo de origen iraní. Es importante destacar que, a pesar de esta medida puntual, las principales sanciones económicas contra Irán permanecen vigentes.
Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, utilizó la red social X para señalar que estas medidas son congruentes con las "conversaciones productivas" desarrolladas en Suiza. Bessent subrayó que, como parte del entendimiento, Irán se ha comprometido a garantizar que el tránsito en el estrecho de Ormuz se mantenga libre y abierto, un punto crítico para la seguridad del comercio marítimo global. Además, el secretario confirmó que Irán permitirá nuevamente la entrada de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en su territorio para supervisar sus instalaciones.
En sintonía con estas declaraciones, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, manifestó desde Bürgenstock, Suiza, que se ha logrado un "muy buen progreso" desde el inicio de las negociaciones el pasado domingo. Vance reafirmó la apertura del estrecho de Ormuz y la disposición de Irán para recibir a los inspectores del OIEA.
Este avance se produce luego de que Estados Unidos levantara, la semana pasada, el bloqueo a los puertos y las costas iraníes que había sido impuesto en abril pasado como medida de presión. La economía de la República Islámica depende fuertemente de la exportación de hidrocarburos, y el impacto del cerco fue significativo. Según análisis de la cadena CNBC, antes de la imposición del bloqueo estadounidense, Irán solía cargar más de 1,5 millones de barriles diarios para su exportación; sin embargo, para el mes de mayo, ese volumen había caído drásticamente hasta alcanzar los 260.000 barriles por día.


