ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 24 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Congresistas de EE. UU. denuncian informe del Departamento de Estado para justificar agresión contra Cuba

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 30 segundosPor: Alma Plus online Mark Pocan condenó el informe del Departamento de Estado The post «Estúpido y sesgado»: congresista rechaza informe de Rubio contra Cuba first appeared on 5 Septiembre .

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Congresistas de EE. UU. denuncian informe del Departamento de Estado para justificar agresión contra Cuba
Puntos clave

Un grupo de congresistas estadounidenses, encabezado por Mark Pocan y Delia Ramírez, ha arremetido contra un informe del Departamento de Estado sobre Cuba, calificándolo de sesgado y desquiciado. Los legisladores denuncian que el documento busca justificar una posible agresión militar por parte del gobierno de Donald Trump contra la isla caribeña. Tras visitar Cuba, los parlamentarios describieron la situación humanitaria como una Gaza silenciosa, resultado directo del endurecimiento del bloqueo económico y el cerco energético. Los legisladores exigen un cambio radical en la política exterior de Washington para detener el daño causado al pueblo cubano y frenar la tradición imperialista en la región.

El panorama político en Estados Unidos ha evidenciado una profunda fractura interna respecto a la política exterior hacia la isla de Cuba. El congresista estadounidense Mark Pocan ha manifestado un rotundo rechazo al informe recientemente publicado por el Departamento de Estado, documento que, según el legislador, es utilizado por el Gobierno de Donald Trump como una herramienta para intentar justificar una posible agresión militar contra la nación caribeña.

En una declaración contundente difundida a través de su cuenta en la red social X, Pocan no escatimó en calificativos para describir el contenido del documento oficial. El integrante de la Cámara de Representantes definió el informe como “lo más estúpido, fantástico y sesgado que he leído jamás de una agencia gubernamental”, subrayando la falta de objetividad y rigor en el análisis presentado por la administración actual.

Esta postura no es aislada, sino que surge a raíz de una experiencia directa en el terreno. Pocan, junto a sus colegas Delia Ramírez, Maxine Dexter y Teresa Leger Fernandez, llevó a cabo recientemente un viaje de investigación a Cuba. Durante su estancia en la isla, el grupo de legisladores pudo constatar de primera mano las graves calamidades que afectan a la población cubana, las cuales atribuyen directamente al bloqueo económico y al cerco energético impuesto por el gobierno de los Estados Unidos.

Tras su retorno, los congresistas describieron la situación de la isla utilizando una analogía impactante, refiriéndose a Cuba como una “Gaza silenciosa”. Esta comparación busca visibilizar el profundo impacto social y económico que ha generado la escalada del asedio impulsado por la administración de Donald Trump, evidenciando un escenario de crisis humanitaria derivada de las presiones externas.

Por su parte, la congresista Delia Ramírez también se pronunció contra el documento elaborado bajo la gestión del secretario Rubio, calificándolo explícitamente de “análisis desquiciado”. Ramírez argumentó que el informe omite deliberadamente la trayectoria de la política injerencista que las élites de Washington han mantenido en la región durante décadas. En su análisis, la legisladora señaló que el documento ignora el hecho de que, por más de sesenta años, Estados Unidos ha desestabilizado a diversos países de América Latina, incluida Cuba, mediante el uso de sanciones, embargos, golpes militares, control territorial y procesos de colonización.

Para Ramírez, el actual Departamento de Estado, liderado por Rubio y bajo la dirección de Trump, no hace más que continuar con esa “tradición imperialista”, perpetuando un ciclo de hostilidad hacia sus vecinos regionales.

El contexto de estas denuncias se enmarca en el recrudecimiento de la agenda hostil contra Cuba desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca. El mandatario ha intensificado el bloqueo que se mantiene vigente desde hace más de seis décadas, una política que ha provocado pérdidas económicas estimadas en 2,1 billones de dólares para el pueblo cubano.

Además del bloqueo económico general, el gobierno estadounidense ha impuesto un cerco energético estrictamente diseñado para dificultar el ingreso de gasolina y petróleo a la isla. Esta medida ha agravado significativamente la crisis eléctrica que atraviesa Cuba, afectando tanto los servicios básicos como la producción industrial.

A estas acciones se suma la declaración de Cuba como una supuesta “amenaza inusual y extraordinaria”, una etiqueta que ha permitido al gobierno de Trump emitir nuevas medidas coercitivas dirigidas específicamente contra empresas de los sectores turístico y comercial, así como contra otras entidades consideradas estratégicas para la sostenibilidad de la economía cubana. En paralelo, se mantienen amenazas constantes sobre la posibilidad de ejecutar una invasión militar contra La Habana.

Ante este escenario de presión y hostilidad, el Gobierno de Cuba ha denunciado formalmente el asedio. Las autoridades cubanas han reiterado que defenderán su soberanía con firmeza frente a cualquier intento de agresión, al tiempo que insisten en la necesidad de que Washington entable un diálogo basado en la igualdad y sin la imposición de condiciones previas.

Finalmente, el congresista Mark Pocan reafirmó el compromiso de su grupo parlamentario de seguir trabajando en todo lo que esté a su alcance para modificar la política estadounidense actual y poner un fin definitivo al bloqueo que, según su criterio, continúa dañando gravemente al pueblo cubano.