ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 17 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Diosdado Cabello aborda muerte del Niño Guerrero y seguridad nacional en programa televisivo

Bienvenidos al programa 574 de Con el mazo dando. Su conductor Diosdado Cabello, premio nacional de periodismo en un país con el periodismo encarcelado, saluda a su audiencia. Destacan los uniformados: unos son de la marina, otros de la aviación, otros guardias nacionales. Están perfectamente sentados y listos para aplaudir al comandante de la desaparecida furia.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Diosdado Cabello aborda muerte del Niño Guerrero y seguridad nacional en programa televisivo
Puntos clave

Diosdado Cabello utilizó su programa televisivo para analizar temas de seguridad en un ambiente controlado y rodeado de militares. Durante la emisión, se refirió a la muerte del Niño Guerrero como un ataque cinético, evitando mencionar su nombre, mientras aseguraba que el Tren de Aragua fue expulsado y que Venezuela es el país más seguro del mundo. Sin embargo, el discurso contrasta con graves denuncias en Chile que vinculan a Cabello con el asesinato del teniente Ronald Ojeda a través de sicarios del Tren de Aragua. A esto se suma la crítica sobre la gestión gubernamental que ha provocado el éxodo de ocho millones de venezolanos y la puesta en escena coordinada del programa para proyectar un control absoluto.

En la emisión número 574 de su programa televisivo "Con el mazo dando", el conductor y ministro Diosdado Cabello analizó diversos temas de seguridad y política, en un escenario marcado por la presencia de efectivos militares. Durante la transmisión, se observó la participación de uniformados pertenecientes a la marina, la aviación y la guardia nacional, quienes se encontraban sentados en el estudio y respondían con aplausos a las intervenciones del conductor. El ambiente en el set fue descrito como un espacio de sosiego, con oficiales desarmados que departían en vivo, contrastando con la tensión vivida durante las horas del pasado 3 de enero.

La puesta en escena del programa incluyó un elemento visual predominante: un afiche gigante del comandante Hugo Chávez sosteniendo un crucifijo, ubicado detrás de Cabello. Esta imagen acompaña la narrativa del conductor, quien es percibido por algunos sectores, como los hermanos Rodríguez, como un nostálgico de la figura del líder fallecido, a quien Cabello habría servido como un "poderoso" número dos, permaneciendo siempre relegado a esa posición secundaria.

Un punto central del episodio fue la referencia a la baja del sujeto conocido como el Niño Guerrero. Esta muerte fue confirmada previamente a través de un comunicado emitido por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. En dicho mensaje, Trump afirmó que la acción fue coordinada estrechamente con aliados en Venezuela, con quienes manifestó estar trabajando de manera efectiva. Este hecho ha generado interrogantes sobre la naturaleza de la relación actual entre Diosdado Cabello y el gobierno de Washington.

Durante el programa, Cabello se refirió al suceso como un "ataque cinético y letal" que acabó con la vida del objetivo. A pesar de la relevancia del hecho, el conductor evitó mencionar el nombre del Niño Guerrero, refiriéndose a él simplemente como un "personaje" que quedaba pendiente. En este contexto, Cabello sostuvo que la organización criminal conocida como el Tren de Aragua había sido expulsada del territorio venezolano hace tiempo, defendiendo la política de seguridad actual y afirmando que no existe otro país más seguro en el mundo.

No obstante, el contenido fuente resalta que existen vinculaciones serias en Chile que relacionan a Cabello con el secuestro y asesinato del teniente Ronald Ojeda. Según estas informaciones, los ejecutores materiales de dicho crimen habrían sido integrantes del Tren de Aragua actuando bajo encargo. Asimismo, se señaló que, mientras se habla de expulsar grupos criminales, la gestión de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y los hermanos Rodríguez ha provocado el éxodo de ocho millones de venezolanos fuera del país.

En el cierre de su intervención, Cabello arremetió contra quienes calificó como "los odiadores y las odiadoras", instando a que estas personas sean execradas. La dinámica del programa se caracterizó por interrupciones constantes de aplausos por parte del público invitado, lo que sugiere la existencia de un guion coordinado mediante letreros que indican los momentos de risas, aplausos y silbidos.

Finalmente, se subrayó el clima de control dentro del estudio del jefe policial del régimen, sugiriendo que cualquier persona que no participe de las reacciones programadas podría ser considerada un opositor camuflado. La narrativa cierra con una advertencia implícita sobre el destino de quienes se enfrentan al poder, recordando que incluso figuras cercanas como el "hermano Nicolás" fueron removidas sin ofrecer resistencia.

Cobertura en Video