La presidenta electa, Keiko Fujimori, mantuvo este jueves 16 de julio una reunión formal con el actual mandatario, José María Balcázar, en las instalaciones del Palacio de Gobierno. El encuentro se produce en un momento clave para la administración pública, a pocos días de que se lleve a cabo el cambio de mando oficial en el país.
Al finalizar la reunión, la presidenta electa se dirigió a los medios para detallar la naturaleza del encuentro. Fujimori subrayó que la sesión con el jefe de Estado se desarrolló en un marco de respeto y cordialidad, destacando que este clima de entendimiento prevaleció a pesar de las marcadas diferencias ideológicas que existen entre ambos líderes políticos. Para la mandataria entrante, este gesto de cordialidad no es solo una cortesía personal, sino que representa una muestra clara de institucionalidad y un reflejo de lo que significa la práctica de la democracia en el territorio nacional.
Durante su declaración, Fujimori reflexionó sobre la naturaleza del ejercicio del mando, señalando que todo proceso de transición implica necesariamente el traspaso del poder, resaltando que este es, por definición, pasajero. En ese sentido, informó que el proceso de transición se encuentra avanzando según lo previsto, específicamente a través de la entrega sistemática de información técnica y administrativa por parte de los diversos ministerios del Estado. La presidenta electa expresó su agradecimiento hacia la disposición mostrada por todos los equipos de trabajo involucrados en este traspaso de datos.
En cuanto a la hoja de ruta para su gestión, Keiko Fujimori afirmó que su equipo técnico se encuentra en una fase de preparación intensiva para asumir las riendas del Gobierno el próximo 28 de julio. La mandataria electa señaló que existen desafíos prioritarios que requieren atención inmediata desde el primer día de su mandato. Entre los puntos más críticos, resaltó la preocupación por los efectos derivados del fenómeno El Niño, así como la urgencia de combatir la criminalidad para recuperar el orden interno en el país. Fujimori admitió que existen altas expectativas sobre su gestión y que tendrá que tomar decisiones determinantes para enfrentar estos problemas.
Por su parte, el presidente José María Balcázar también brindó declaraciones al término de la reunión. El mandatario definió el encuentro con Fujimori como una "visita protocolar" y confirmó que la transferencia de mando ya se encuentra en marcha. Balcázar informó que ha manifestado a la presidenta electa que cada uno de los ministerios está cumpliendo con la entrega de la información correspondiente para asegurar una transición ordenada.
El jefe de Estado hizo una precisión sobre el periodo de su gestión, indicando que, debido a que solo han estado en el poder durante cinco meses, el tiempo ha sido corto para ejecutar un plan más amplio. No obstante, señaló que durante este breve lapso se han realizado algunas obras muy puntuales. Balcázar manifestó su entendimiento de que dichas obras serán continuadas por el nuevo Gobierno que asumirá el mando a finales de mes.
Finalmente, el presidente Balcázar aprovechó el espacio para hacer un pedido explícito a la presidenta electa. El mandatario exhortó a Keiko Fujimori a que su administración se caracterice por ser un "Gobierno de conciliación". Según Balcázar, es fundamental que el nuevo Ejecutivo busque construir una amplia base de consenso que permita alcanzar los objetivos democráticos del país. El actual mandatario concluyó sus palabras expresando su fe en que se inicie una nueva era política basada en dicha conciliación.


