El ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, encabezó este jueves una visita de inspección al sector El Olivar, ubicado en la ciudad de Viña del Mar, con el objetivo de evaluar los daños sufridos en un conjunto de viviendas que habían sido reconstruidas tras el devastador megaincendio que afectó la zona. El despliegue en terreno permitió al secretario de Estado constatar la gravedad de las deficiencias constructivas, las cuales quedaron al descubierto tras el paso de un reciente sistema frontal.
Durante el recorrido, el ministro Poduje fue enfático al señalar que las condiciones meteorológicas, caracterizadas por intensas lluvias y fuertes ráfagas de viento, actuaron como un factor confirmatorio de las fallas estructurales que ya habían sido advertidas previamente. Tras una revisión exhaustiva de las propiedades, el ministro informó que la magnitud de los daños es tal que 170 viviendas deberán ser completamente demolidas, ya que presentan desperfectos estructurales que imposibilitan cualquier tipo de reparación parcial.
El análisis técnico fue realizado en conjunto con equipos especializados de la Seremi de Vivienda y del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu). Según los datos proporcionados por el Ministerio de Vivienda, las casas afectadas forman parte de un total de 444 viviendas asociadas a la constructora San Sebastián en el sector de El Olivar. Mientras que 170 de ellas han sido sentenciadas a la demolición, el resto de las propiedades quedarán sujetas a nuevas evaluaciones técnicas para determinar si requieren intervenciones de reconstrucción parcial o reparaciones menores.
La jornada no estuvo exenta de tensiones. En medio de la inspección, el ministro Poduje protagonizó un episodio conflictivo con un abogado vinculado a la constructora San Sebastián. El profesional increpó al secretario de Estado, acusándolo abiertamente de actuar como un “matón”. Ante este ataque, el ministro reaccionó acercándose al abogado, solicitándole que se identificara formalmente y exigiéndole que repitiera sus palabras.
En respuesta a las acusaciones, Poduje manifestó: “Estoy acá dando la cara. Vine a ver los problemas de los vecinos”, subrayando su compromiso con los residentes del sector. Por su parte, el abogado cuestionó el actuar de la autoridad y sostuvo que se debería respetar el trabajo de los tribunales, así como las pericias técnicas que se encuentran actualmente en curso sobre las edificaciones.
Para evidenciar las falencias técnicas, el ministro realizó una inspección detallada en una de las viviendas afectadas, donde mostró el avanzado deterioro de diversos elementos estructurales. Uno de los puntos más críticos señalados fue la fragilidad de los pernos de anclaje, los cuales, según explicó Poduje, podían desprenderse con facilidad. Esta situación, a juicio de la autoridad, es una prueba irrefutable de la baja calidad de la construcción.
“Se le salen los pernos de anclaje. Algunas estructuras no resistieron ni siquiera vientos de menor intensidad”, sentenció el ministro, vinculando estos hallazgos con el respaldo técnico necesario para las acciones legales que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo ya ha iniciado contra la empresa constructora responsable de las obras.
La visita surge en un contexto de creciente alerta por parte de los residentes de El Olivar, quienes fueron los primeros en advertir sobre los daños en las casas levantadas durante el proceso de reconstrucción post-incendio. Los vecinos habían reportado que las lluvias y el viento habían dejado al descubierto vulnerabilidades que ponían en riesgo la habitabilidad y seguridad de sus hogares, lo que motivó la llegada del secretario de Estado al sector para tomar decisiones definitivas sobre el destino de las estructuras afectadas.


