El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha emitido una sentencia en la que respalda de forma amplia la ley de amnistía en lo referente al derecho comunitario. En su resolución, los magistrados del tribunal europeo han señalado que la aplicación de dicha normativa tiene como objetivo fundamental la reducción de las tensiones institucionales y políticas, buscando facilitar un escenario de reconciliación que contribuya a la normalización de la situación actual en Cataluña.
Ante este escenario, el expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha manifestado su total aval a la decisión del organismo europeo. A través de un escrito, el dirigente independentista ha asegurado que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha confirmado una postura que, según sus palabras, ya era conocida desde el primer momento. Puigdemont vinculó este resultado a las exigencias planteadas por Junts per Catalunya para la investidura de Pedro Sánchez, subrayando que la ley de amnistía, una vez incorporadas las demandas de su formación respecto a lo que calificó como "fantasiosas acusaciones de terrorismo", no entra en contradicción con el derecho de la Unión.
Bajo el título “La amnistía es europea, la represión es española”, Puigdemont ha definido la sentencia como una “victoria rotunda” y un “triunfo político del independentismo catalán frente a los poderes del Estado español”. Para el líder de Junts, este fallo no representa un hecho aislado, sino que se suma a otras victorias previas del movimiento independentista en el ámbito europeo. Entre ellas, el expresident destacó la decisión de la justicia belga de negar la extradición del conseller Puig, una resolución que contó con el aval del propio TJUE, así como la votación realizada en el Parlamento Europeo donde se rechazó la retirada de su inmunidad.
Las consecuencias jurídicas de este aval europeo son directas y significativas para el sistema judicial español. La decisión del TJUE forzará a los jueces nacionales a proceder con la amnistía de los políticos independentistas que aún se encuentran pendientes de sus procesos judiciales. Entre los beneficiarios de esta medida se encuentra una treintena de antiguos cargos de la Generalitat, cuyos procesos están vinculados a los gastos efectuados durante el 'procés', además de 13 activistas de los Comités de Defensa de la República (CDR) que habían sido acusados de terrorismo.
Asimismo, este marco jurídico abre la posibilidad real del regreso de Carles Puigdemont al territorio español. La expectativa es que la aplicación de la amnistía se extienda al delito de malversación, lo que eliminaría uno de los principales obstáculos legales que impiden su retorno.
A pesar del optimismo por el fallo, Puigdemont ha advertido que el proceso para poner fin a lo que él denomina "represión" aún no ha concluido. El dirigente ha utilizado una analogía deportiva para describir la etapa posterior a esta sentencia, afirmando que el partido ya no se jugará en el escenario europeo, sino en "el Bernabéu", en un entorno donde considera que tanto los árbitros como el público estarán inclinados hacia una sola parte.
En su mensaje, el expresident ha reafirmado su postura política innegociable sobre la separación de España y Cataluña, defendiendo la existencia de dos Estados diferenciados. Puigdemont ha insistido en que este aval judicial no supondrá una renuncia a sus objetivos. Según ha explicado, la necesidad de acabar con la represión no responde a un beneficio personal, ya que para tales fines existen otras figuras legales distintas a la amnistía, sino que busca la recuperación de fuerzas y recursos. El objetivo final, según el líder de Junts, es centrarse en la independencia de Cataluña, aun reconociendo que este camino deberá recorrerse en un contexto más hostil y en medio de una división social que, a su juicio, favorece al "españolismo".
Finalmente, Puigdemont cerró su misiva, difundida a través de la red social X, expresando su gratitud a quienes han soportado la presión y las "jugadas sucias". Hizo una mención especial a su abogado, Gonzalo Bolye, asegurando que sin su sabiduría jurídica y su experiencia en el ámbito europeo, habría sido difícil alcanzar una sentencia tan contundente por parte del tribunal europeo.


