La tradicional instancia de coordinación de los lunes, donde se reúnen los presidentes y secretarios generales de las colectividades de oposición, se transformó en un escenario de alta tensión durante su más reciente encuentro. La cita, que tuvo lugar en la sede de los socialistas, estuvo marcada por un clima de confrontación interna, principalmente debido a la necesidad de abordar una iniciativa impulsada desde las filas del Partido Comunista (PC) para modificar la denominada ley Nain-Retamal.
El núcleo del conflicto radica en una moción en materia de seguridad que fue promovida por las diputadas comunistas Lorena Pizarro y Nathalie Castillo. Esta propuesta generó un fuerte malestar entre los representantes del Socialismo Democrático, quienes aprovecharon la instancia para pasar cuentas a la dirigencia del PC. El reproche fue manifestado a puertas cerradas y provino fundamentalmente del Partido Socialista (PS) y el Partido por la Democracia (PPD).
Los cuestionamientos de los socialistas y los demócratas no se limitaron únicamente al contenido de las modificaciones propuestas por las parlamentarias del PC, sino que hicieron especial énfasis en el momento político en que se decidió impulsar dicha moción. Según los sectores críticos, la iniciativa resultó contraproducente, ya que terminó por facilitar y fortalecer la agenda de seguridad que el Ejecutivo busca posicionar.
Ante estas críticas, el timonel del Partido Comunista, Lautaro Carmona, junto a la secretaria general de la colectividad, Bárbara Figueroa, recogieron el guante y enfrentaron los cuestionamientos de sus aliados de oposición. La disputa interna subraya las divergencias tácticas entre los partidos respecto a cómo enfrentar la agenda de seguridad y la relación con el Gobierno.
La tensión interna en la oposición coincidió con críticas abiertas desde el gabinete ministerial. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, se pronunció respecto a la moción presentada por las diputadas Pizarro y Castillo, calificando la acción de las parlamentarias como un error estratégico y conceptual. Según el secretario de Estado, lo actuado por las diputadas comunistas va en sentido contrario a las necesidades actuales de Chile y demuestra una comprensión limitada de las iniciativas que deben tramitarse prioritariamente en el Congreso.
En respuesta a este escenario, el ministro Arrau anunció que el Gobierno otorgará urgencia a dos proyectos de ley específicos destinados a robustecer la protección de las fuerzas policiales. Estas medidas buscan aumentar las penas en los casos de atentados contra funcionarios policiales y, fundamentalmente, extender la legítima defensa privilegiada a aquellos efectivos que, encontrándose de franco, intervengan en la comisión de un delito para proteger a terceras personas.
Sin embargo, la modificación de la ley Nain-Retamal no fue el único punto de fricción en la reunión de los lunes. Los representantes de la oposición también abordaron otros temas críticos que han generado malestar en el sector. Entre ellos, se discutieron los embargos realizados a las cuentas de los deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE) por parte de la Tesorería General de la República, un tema que ha generado preocupación en las bases.
Asimismo, los asistentes a la reunión analizaron la tramitación del proyecto de Reconstrucción Nacional en el Senado, evaluando los pasos a seguir para su avance legislativo. Finalmente, se manifestó una insatisfacción generalizada respecto a la gestión del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, a quien los representantes del Socialismo Democrático calificaron como alguien con una postura poco dialogante, lo que dificulta la coordinación de acuerdos económicos y presupuestarios.
De esta manera, la reunión que habitualmente sirve para coordinar agendas terminó evidenciando las grietas internas de la oposición, donde la seguridad se ha convertido en un eje de disputa no solo frente al Gobierno, sino también entre las propias colectividades que integran el bloque.


