En el marco de la inauguración de la Central de Ciclo Combinado Manzanillo III, en el estado de Colima, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, utilizó el espacio para abordar y defender su decisión de no asistir al partido inaugural de la Copa del Mundo 2026. El encuentro, que enfrentó a la Selección Mexicana contra Sudáfrica, marcó el inicio del torneo en el Estadio Ciudad de México, pero la mandataria optó por ausentarse de la zona de privilegios para priorizar un vínculo más estrecho con la ciudadanía.
Durante su intervención, la presidenta reconoció que su ausencia había generado reacciones negativas y críticas, señalando que algunas personas se mostraban "muy enojadas" por el hecho de que no estuviera presente en el estadio para el arranque del mundial. Ante estos cuestionamientos, Sheinbaum puso sobre la mesa un factor económico determinante: el costo de las entradas. La mandataria cuestionó abiertamente la accesibilidad de los boletos, revelando que un asiento en el Estadio Azteca para dicho encuentro tenía un precio de ciento veinte mil pesos. Al plantear la pregunta "¿Quién puede pagar eso?", Sheinbaum subrayó que tales costos resultan totalmente inaccesibles para la gran mayoría de la población mexicana.
La jefa del Ejecutivo Federal detalló que, a pesar de haber recibido una invitación formal que incluía el boleto número 001 —el asiento de mayor jerarquía—, decidió no hacer uso de él. En su lugar, la presidenta relató que optó por entregar el acceso a una joven aficionada al fútbol. Esta persona fue seleccionada tras ganar un concurso de "dominadas" organizado por el Gobierno Federal, una dinámica diseñada para otorgar la oportunidad a alguien que realmente amara el deporte pero que no tuviera los recursos económicos para costear una entrada de tal magnitud.
Sheinbaum informó que la ganadora del boleto es una joven originaria del estado de Veracruz. Según la mandataria, para esta ciudadana habría sido sumamente difícil, si no imposible, presenciar la inauguración de un Mundial por cuenta propia. Al respecto, la presidenta afirmó que este gesto constituye una mejor representación del pueblo de México que su propia presencia en el palco. Fue en este punto donde lanzó una de sus declaraciones más contundentes: “Nosotros no necesitamos codearnos arriba; lo que necesitamos es estar siempre con el pueblo, cerca del pueblo”.
Esta postura, explicó la presidenta, marca una distinción fundamental entre su administración y los gobiernos anteriores. Sheinbaum sostuvo que la esencia de los gobiernos de la Cuarta Transformación radica precisamente en evitar la distancia con la ciudadanía y rechazar la cultura de los privilegios en eventos de alta visibilidad, prefiriendo la cercanía con la gente común sobre la exclusividad de los sectores más privilegiados.
Lejos de los lujos del Estadio Azteca, Claudia Sheinbaum decidió vivir la experiencia del partido inaugural desde el Festival Futbolero. Este evento fue instalado en el Deportivo Hermanos Galeana, ubicado en la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México. En este espacio, la presidenta estuvo acompañada por la jefa de Gobierno de la capital, Clara Brugada, compartiendo el encuentro con aficionados que asistieron de manera gratuita.
La mandataria expresó haber disfrutado con gran entusiasmo la victoria de la Selección Mexicana, que se impuso por 2-0 en su debut mundialista. Posteriormente, durante su conferencia matutina del 12 de junio, Sheinbaum volvió a referirse al encuentro, celebrando el resultado obtenido por el equipo dirigido técnicamente por Javier Aguirre. Calificó el partido como emocionante y compartió su alegría por el triunfo. Para cerrar sus reflexiones, la presidenta vinculó el éxito deportivo con el bienestar general y político del país, asegurando que "a quienes queremos a México, nos va bien en la cancha, va bien en la vida y va bien en la política", extendiendo finalmente sus felicitaciones a todo el pueblo mexicano.


