La Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) ha emitido una actualización oficial sobre los precios de los combustibles en Ecuador, los cuales entrarán en vigencia desde este 12 de junio y se mantendrán hasta el próximo 11 de julio de 2026. Esta medida impacta directamente a los conductores del país, quienes enfrentan un nuevo reajuste en los costos de abastecimiento.
El ajuste afecta específicamente a tres tipos de combustibles: la gasolina Extra, la gasolina Ecopaís y el diésel prémium. En los tres casos, el incremento aplicado corresponde al aumento máximo permitido por el denominado sistema de bandas, lo que representa una subida del 5 % mensual. Debido a esta tendencia, los combustibles han sido empujados hacia máximos históricos dentro del territorio ecuatoriano.
Este escenario de incremento se produce en un contexto global complejo, caracterizado por la escalada de los precios internacionales del petróleo y sus derivados. De acuerdo con la información disponible, durante el mes de mayo de 2026, la gasolina de referencia utilizada para los cálculos en Ecuador registró un incremento de 0,23 dólares por galón en comparación con el mes anterior, lo que justifica la presión al alza en los precios locales.
En el caso particular del diésel, la situación presenta una particularidad. A pesar de que la cotización internacional de este combustible mostró una ligera reducción, el costo de importación sigue siendo superior al precio de venta final al consumidor en Ecuador. Por esta razón, el ajuste para el diésel prémium también alcanzó el límite máximo del 5 % establecido por el esquema de regulación vigente.
Por otro lado, la gasolina Súper se mantiene fuera de este mecanismo. Al no estar sujeta al sistema de bandas ni recibir subsidios por parte del Estado ecuatoriano, su precio fluctúa según los cálculos del mercado. Actualmente, se ubica en un valor aproximado de 5,05 dólares por galón.
El sistema de bandas, que es el eje central de estos reajustes, comenzó a implementarse en junio de 2024. Su objetivo principal es permitir una reducción gradual de los subsidios a los combustibles, evitando que los ciudadanos enfrenten saltos bruscos o repentinos en los precios. Para lograr esto, el Gobierno realiza un cálculo mensual donde compara el costo internacional de los combustibles con el precio que efectivamente pagan los usuarios en las estaciones de servicio.
Este mecanismo, que inicialmente se aplicó a las gasolinas Extra y Ecopaís, fue posteriormente extendido al diésel prémium. Bajo las reglas de este esquema, los precios tienen un margen de movimiento controlado: pueden subir hasta un máximo del 5 % o bajar hasta un 10 % cada mes, dependiendo estrictamente de las condiciones y variaciones del mercado internacional.
La actualización de precios ocurre en un momento delicado para el sector, ya que el país viene de enfrentar dificultades en el abastecimiento durante el mes de mayo. En diversas ciudades ecuatorianas se reportaron largas filas en las estaciones de servicio, lo que generó preocupación entre la población. Ante estos incidentes, el Gobierno ha asegurado que se mantienen los controles necesarios para garantizar el suministro continuo y evitar que se repitan problemas en la distribución de los hidrocarburos.
A pesar de los incrementos registrados, los combustibles en Ecuador siguen contando con el respaldo de subsidios estatales, según datos proporcionados por Petroecuador. En el periodo comprendido entre mayo y junio, el diésel mantuvo una subvención estatal cercana a los 1,94 dólares por galón. En cuanto a la gasolina Extra y la Ecopaís, las ayudas estatales se situaron en torno a los 0,60 dólares por galón.
Con estas medidas, la ARCH busca equilibrar la realidad del mercado externo con la estabilidad interna, aunque el resultado inmediato sea el incremento de los costos para el transporte y el consumo general de combustible en el país durante el próximo mes.


