ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • jueves, 16 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

FMI advierte a Guatemala sobre desaceleración de remesas y urge giro hacia inversión interna

El FMI advierte que las remesas se desacelerarán en Guatemala y recomienda transitar hacia un modelo basado en inversión interna.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

FMI advierte a Guatemala sobre desaceleración de remesas y urge giro hacia inversión interna
Puntos clave

El Fondo Monetario Internacional advirtió que las remesas en Guatemala podrían desacelerarse para 2025 debido a la incertidumbre en las políticas migratorias y comerciales de Estados Unidos, sumado a un ajuste natural tras un periodo de crecimiento acelerado. Ante este escenario, el organismo insta al gobierno guatemalteco a abandonar la dependencia de estos fondos externos y transitar hacia un modelo económico basado en la inversión interna. Esta recomendación, detallada en el Artículo IV, busca fortalecer la capacidad productiva del país y garantizar una estabilidad financiera más sostenible y menos vulnerable.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido una advertencia significativa para la economía de Guatemala, señalando que el flujo de remesas, uno de los pilares fundamentales del sostenimiento económico del país, podría enfrentar un proceso de desaceleración. Esta alerta surge en un contexto de creciente incertidumbre respecto a las futuras transformaciones en las políticas migratorias y comerciales de Estados Unidos, el principal emisor de estos fondos.

Alex Culiuc, representante del Fondo Monetario Internacional, fue el encargado de exponer esta situación, subrayando que las remesas han representado un apoyo esencial para dinamizar el consumo interno y fomentar el crecimiento económico guatemalteco. Hasta el momento, el experto reconoció que estas transferencias de capital han mantenido una tendencia ascendente, siguiendo una trayectoria de crecimiento constante que ha beneficiado a miles de familias y ha impactado positivamente en los indicadores macroeconómicos nacionales.

No obstante, el análisis del organismo multilateral pone el foco en el año 2025 como un periodo crítico. Según Culiuc, existe una incertidumbre considerable sobre cómo impactarán los cambios en las normativas migratorias y las directrices comerciales adoptadas por el gobierno de Estados Unidos. Estos factores externos podrían alterar el ritmo de envío de dinero, generando una presión a la baja en el volumen de remesas que ingresan al territorio guatemalteco.

Es importante destacar que, según la precisión brindada por el representante del FMI, la desaceleración prevista no se debe exclusivamente a las nuevas políticas estadounidenses. El experto explicó que parte de este fenómeno sería el resultado de una reducción natural. Esta corrección se esperaría tras el enorme crecimiento registrado durante 2025, sugiriendo que el ritmo acelerado de incremento anterior hace que una estabilización o descenso sea un proceso lógico dentro de la dinámica económica.

Ante este panorama, el Fondo Monetario Internacional ha planteado una recomendación estructural profunda para el Estado guatemalteco. El organismo insta al país a alejarse progresivamente de un modelo de crecimiento económico que esté fundamentado primordialmente en la recepción de remesas. La propuesta central es transitar hacia un modelo basado en la inversión interna, permitiendo que el crecimiento sea impulsado por capacidades productivas propias y no dependa tan estrechamente de factores externos y decisiones políticas de otro país.

Esta recomendación no es una sugerencia aislada, sino que constituye el núcleo del Artículo IV del FMI. Este documento, que representa una evaluación exhaustiva de la economía nacional, fue presentado recientemente a las autoridades guatemaltecas. En dicho informe, se detalla la necesidad imperativa de fortalecer la inversión interna para garantizar una estabilidad económica más robusta y menos vulnerable a los cambios en el entorno internacional.

La transición sugerida por el FMI implica un cambio de paradigma para Guatemala. Mientras que las remesas han servido como un motor inmediato para el consumo, la apuesta por la inversión interna busca crear una base económica más sostenible a largo plazo. El objetivo es que la economía nacional pueda generar su propio impulso, reduciendo la fragilidad que conlleva depender de los flujos financieros provenientes del exterior, los cuales, como ha advertido Culiuc, están sujetos a la volatilidad de las políticas migratorias y comerciales de Estados Unidos.

En resumen, la postura del FMI es clara: si bien las remesas han sido un soporte vital hasta la fecha, el escenario previsto para 2025 obliga a Guatemala a replantear su estrategia de crecimiento. La recomendación formal entregada a las autoridades guatemaltecas a través del Artículo IV enfatiza que la diversificación y el fomento de la inversión dentro del país son las vías más seguras para mitigar los riesgos de una desaceleración en los envíos de dinero desde el extranjero.

Cobertura en Video