Guatemala ha comenzado formalmente la ruta de preparación hacia la evaluación mutua que llevará a cabo el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat) en el año 2027. Como paso previo a este proceso exhaustivo, el país recibirá la visita de especialistas internacionales encargados de orientar a las diversas instituciones estatales y privadas que formarán parte de la revisión.
El superintendente de Bancos, Saulo de León Durán, ha detallado que el Estado se encuentra organizando sus capacidades para enfrentar este proceso, el cual no se limita a una entidad específica, sino que abarca la totalidad del sistema nacional de prevención y represión del lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Según explicó el funcionario, la evaluación no recae únicamente sobre la Superintendencia de Bancos ni sobre la Intendencia de Verificación Especial (IVE), sino que se trata de un análisis integral de la operatividad del país en esta materia.
Uno de los pilares fundamentales de la metodología de Gafilat consiste en la realización de entrevistas directas con representantes de instituciones tanto públicas como privadas. Por esta razón, de León Durán subrayó la importancia de una preparación rigurosa. El objetivo es que todas las personas que participen en estas jornadas tengan absoluta claridad sobre cuáles son los riesgos específicos a los que está expuesto Guatemala en términos de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, así como el conocimiento detallado de las acciones que el Estado ha ejecutado para mitigar dichos riesgos.
En el marco de este proceso, se ha programado la llegada de una misión técnica de Gafilat entre el 9 y el 11 de junio. Esta visita tiene como objetivo primordial la preparación técnica y estratégica de cara a la evaluación mutua de 2027. Los especialistas internacionales buscarán conocer el nivel de preparación actual del país, el grado de coordinación existente entre las distintas instituciones y la metodología con la que se está organizando el trabajo previo. Aunque el superintendente aclaró que esta no es una actividad extraordinaria, ya que forma parte del proceso estándar que Gafilat desarrolla con todos los países evaluados, destacó que representa una oportunidad clave para "tomar la temperatura" del funcionamiento del sistema nacional.
La magnitud de esta evaluación exige la participación de un amplio espectro de entidades. Entre las instituciones involucradas se encuentran el Ministerio de Gobernación, el Ministerio Público, el Organismo Judicial, la Secretaría de Inteligencia Estratégica del Estado (SIE), el Ministerio de la Defensa Nacional y la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), además de otras entidades con responsabilidades asignadas dentro del sistema nacional. Asimismo, el sector privado desempeña un papel crucial, ya que la evaluación no se restringe al sector público. El reto es que todos los actores comprendan su función específica y los riesgos que enfrenta la nación.
El superintendente de Bancos enfatizó que la participación conjunta es imperativa porque se trata de una "evaluación de país". De León Durán señaló que la ausencia de cualquier institución del sistema nacional durante las reuniones con los evaluadores sería cuestionada inmediatamente, ya que la lucha contra el lavado de dinero requiere necesariamente de la acción coordinada de múltiples entidades. Para lograr esto, se han conformado grupos multidisciplinarios que han trabajado durante meses en la identificación del personal idóneo para participar en el proceso.
En cuanto a los aspectos técnicos que estarán bajo la lupa de los evaluadores internacionales, el sistema será analizado en diversos componentes: los mecanismos de supervisión, las medidas preventivas, la coordinación entre instituciones, las investigaciones operativas y la cooperación internacional. El foco principal será demostrar la efectividad de las acciones de Guatemala para identificar riesgos y combatir los delitos financieros, probando que el sistema funciona de manera integral y coordinada.
Para afrontar este desafío, las instituciones han implementado grupos de trabajo y equipos multidisciplinarios destinados a identificar a los funcionarios responsables y asegurar que comprendan sus obligaciones dentro del sistema. La preparación es vista como un factor fundamental, dado que la evaluación medirá resultados tangibles y capacidades institucionales reales.
Finalmente, el superintendente abordó la importancia de la legislación. La aprobación de una nueva ley es un aspecto crítico que será observado por Gafilat. De León Durán explicó que, de no contar con una nueva normativa, la evaluación se basaría en la legislación vigente, lo cual representaría un inconveniente. Manifestó optimismo en que el país contará con una nueva ley que cumpla con los estándares técnicos requeridos por el GAFI, advirtiendo que la simple existencia de una ley nueva no es suficiente si esta no cumple con los requisitos técnicos internacionales. El desafío final para Guatemala rumbo a 2027 es mantener la coordinación institucional y trabajar como un sistema unificado, entendiendo que la evaluación mutua será, en esencia, un examen para el país en su totalidad.


