La Cámara de Senadores fue escenario de un nuevo episodio de confrontación política, esta vez protagonizado por el senador Gerardo Fernández Noroña y el legislador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Luis Armando Melgar. El incidente se centró en el rechazo tajante de Fernández Noroña hacia un gesto simbólico que buscaba vincularlo con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con imágenes que se han difundido ampliamente a través de las redes sociales, el senador Luis Armando Melgar se acercó a Fernández Noroña con la intención de entregarle una playera de color guinda. La prenda portaba la leyenda “Yo con Rocha”, una referencia directa al apoyo hacia el mandatario sinaloense. Durante el encuentro, se observa que Fernández Noroña permaneció sentado en su escaño, rechazando inicialmente el obsequio.
La situación escaló cuando el legislador del Partido Verde, ante la negativa, decidió dejar la playera sobre el lugar donde se encontraba el senador morenista. Visiblemente molesto por la acción, Fernández Noroña reaccionó aventando la prenda nuevamente hacia Melgar. Aunque el audio de los videos circulantes no permite escuchar con claridad las palabras exactas intercambiadas entre ambos legisladores, sí es posible distinguir los gritos de otros asistentes que instaban a Fernández Noroña a ponerse la prenda, exclamando repetidamente: “¡Póngasela, póngasela!”.
El intercambio terminó cuando Melgar, en respuesta, le aventó la playera de regreso al senador morenista. El legislador del PVEM se retiró del lugar entre risas, mientras el expresidente del Senado se mantenía inactivo ante la situación.
Este incidente no fue un hecho aislado, sino que formó parte de una estrategia de confrontación impulsada por el Partido Acción Nacional (PAN). Durante la sesión, el senador panista Ricardo Anaya, acompañado por otros integrantes de su bancada, portaron playeras con la leyenda “Yo con Maru”. Esta acción fue la herramienta utilizada por el PAN para manifestar su respaldo público a Maru Campos, gobernadora de Chihuahua.
La movilización del bloque panista responde a la situación jurídica que atraviesa Maru Campos, quien durante la presente semana recibió citatorios por parte de la Fiscalía General de la República (FGR). A través de sus redes sociales, Ricardo Anaya compartió un video donde se observaba a los legisladores blanquiazules con sus camisetas puestas, así como una fila de ropa destinada a los senadores de Morena.
En su publicación, Anaya lanzó un reto directo a los integrantes de Morena para que hicieran lo mismo y portaran la playera de “Yo con Rocha” en apoyo al gobernador de Sinaloa. El senador panista afirmó categóricamente que ninguno de los legisladores de Morena aceptó el reto, señalando en su mensaje: “Nos pusimos la playera Yo con Maru y retamos a los senadores de Morena a ponerse la de Yo con Rocha ¿Saben cuántos aceptaron? CERO”.
El trasfondo de esta disputa textil radica en los procesos legales que enfrentan ambos gobernadores ante la FGR. En el caso de Maru Campos, la mandataria de Chihuahua fue citada para comparecer debido a una investigación relacionada con agentes de la CIA que realizaban labores en su estado. La gobernadora se presentó en las instalaciones de la FGR en la Ciudad de México para cumplir con el requerimiento. Desde su defensa, se ha argumentado que existe una persecución política en su contra, especialmente después de que integrantes de Morena propusieran un juicio político contra ella.
Por otro lado, el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, también ha sido citado por la Fiscalía General de la República. En su caso, la comparecencia deriva de acusaciones provenientes de Estados Unidos, donde se le señala por presuntos nexos con el narcotráfico. Rocha Moya atendió el citatorio en las instalaciones de la FGR ubicadas en Culiacán, asegurando que respondió a todas las interrogantes planteadas por el Ministerio Público. El mandatario expresó a través de sus redes sociales su determinación de luchar para que la verdad prevalezca.
De esta manera, la sesión del Senado se convirtió en un reflejo de la polarización política actual, donde el uso de prendas de vestir se utilizó como un mecanismo de presión y desafío entre las fuerzas legislativas, mientras los mandatarios estatales enfrentan investigaciones federales.

