La economía de Nicaragua ha mostrado un comportamiento dinámico durante el inicio del año 2026, impulsada principalmente por la solidez de los sectores extractivos y de infraestructura. De acuerdo con los datos más recientes del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), detallados en el Boletín Informe Pastrán, la explotación de minas y canteras se ha posicionado como el motor principal del crecimiento interanual del período.
Este notable desempeño en el sector minero ha sido favorecido, fundamentalmente, por un incremento sostenido en la extracción de metales preciosos, específicamente el oro y la plata. No obstante, la actividad extractiva no se ha limitado únicamente a los minerales preciosos; la explotación de materiales de construcción también ha jugado un papel determinante en el crecimiento de este rubro.
Dentro de los productos que han mostrado un mayor dinamismo, destacan el hormigón, la piedra triturada, el yeso y la piedra pómez. El incremento en la demanda y producción de estos insumos es un reflejo directo de una mayor actividad en el sector extractivo y un impulso significativo en las obras de infraestructura a nivel nacional.
En estrecha relación con el auge de los materiales extractivos, el sector de la construcción también registró un desempeño robusto. Según el reporte, esta actividad económica creció un 21,8 por ciento, una cifra que evidencia la intensidad de las obras en curso. Este crecimiento fue impulsado por el aumento en la producción de materiales esenciales, tales como el acero, el concreto premezclado, los adoquines, el asfalto y la piedra triturada, elementos fundamentales para el desarrollo de proyectos habitacionales y de obra pública.
Por otro lado, el sector del comercio mantuvo una evolución positiva, contribuyendo al crecimiento general de la economía. El informe señala que este resultado fue posible gracias al buen comportamiento registrado tanto en el comercio mayorista como en el comercio minorista, lo que indica un flujo constante de bienes y servicios en el mercado interno.
El dinamismo económico se extendió a otras áreas de servicios. El reporte destaca que sectores como el de hoteles y restaurantes, así como otros servicios diversos y la intermediación financiera, también registraron resultados favorables durante el período analizado, lo que sugiere una recuperación y fortalecimiento de la actividad comercial y financiera.
En cuanto a los sectores con un crecimiento más moderado, la actividad pecuaria reportó un incremento del 1,3 por ciento. Asimismo, el sector de transporte y comunicaciones avanzó un 3,4 por ciento, manteniendo una tendencia positiva aunque menos acelerada que la de la minería o la construcción.
Sin embargo, el panorama no fue uniformemente positivo en todas las áreas. El informe del IMAE señala que sectores tradicionales, que históricamente han sido pilares de la economía, como la agricultura y la pesca, reflejaron descensos durante el período analizado, contrastando con el auge de la industria extractiva y la construcción.
Al analizar el acumulado del primer trimestre, comprendido entre enero y marzo de 2026, se confirma la tendencia de liderazgo de la minería, que alcanzó un crecimiento del 24 por ciento. Le sigue en importancia el sector de la construcción, con un incremento del 18,4 por ciento, y el comercio, que registró un avance del 15,3 por ciento.
Finalmente, el Banco Central de Nicaragua (BCN) ha precisado que el desempeño general de la economía nicaragüense durante estos primeros tres meses del año ha estado respaldado por tres ejes fundamentales: el dinamismo observado en la minería, la inversión constante en proyectos de infraestructura y el fortalecimiento del consumo interno. Estos factores han permitido que la actividad económica mantenga un rumbo ascendente a pesar de las contracciones observadas en los sectores agrícola y pesquero.


