La historia intelectual y política de Arturo Jauretche encuentra un punto de inflexión determinante el 16 de septiembre de 1955. El golpe de Estado que derrocó al gobierno de Juan Domingo Perón y dio inicio a la denominada “Revolución Libertadora” no solo marcó el comienzo de un periodo de inestabilidad política en Argentina, sino que transformó la vida de Jauretche, quien transitó desde una trayectoria centrada en la actividad política hacia una etapa dedicada a la labor intelectual, integrando ambas dimensiones en sus ensayos.
Nacido el 13 de noviembre de 1901 en Lincoln, provincia de Buenos Aires, Jauretche provino de una familia de clase media. Tras cursar la primaria en su pueblo y parte de la secundaria en Chivilcoy, se trasladó a la Capital Federal para estudiar Derecho. Su paso por la universidad fue irregular debido a problemas económicos y a su temprana actividad política, aunque finalmente logró recibirse de abogado.
En sus inicios, Jauretche siguió la línea conservadora de su padre, adherente al Partido Conservador. Sin embargo, durante los años veinte se alineó con el radicalismo yrigoyenista. Tras el golpe de Estado de 1930 que derrocó a Hipólito Yrigoyen y las fraudulentas elecciones de 1931 que impusieron a la "Concordancia", Jauretche se involucró en diversas sublevaciones. En 1933 participó en la insurrección liderada por el teniente coronel Roberto Bosch, la cual terminó en derrota y en el encarcelamiento de los militantes radicales en Corrientes.
Durante sus cuatro meses de detención, Jauretche escribió "El Paso de los Libres", un extenso poema de estilo gauchesco que narraba la frustrada sublevación. Un dato singular de esta obra es que el prólogo fue escrito por Jorge Luis Borges, siendo este el único antecedente literario del autor antes de su posterior etapa ensayística.
En 1935, Jauretche fundó, junto a otros correligionarios, la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA). Esta agrupación surgió como una escisión de la UCR debido a las diferencias sobre la abstención electoral. El pensamiento del grupo se plasmó en los "Cuadernos de FORJA", donde intervino Raúl Scalabrini Ortiz, aunque Jauretche no escribió ninguno de dichos cuadernos.
Hacia la década de 1940, FORJA se disolvió y muchos de sus integrantes se sumaron al peronismo. Jauretche alcanzó la presidencia del Banco de la Provincia de Buenos Aires durante la gobernación de Domingo Mercante, cargo del cual renunció en enero de 1950 por disidencias en la política económica, replegándose a la vida privada hasta 1955.
Tras la caída del peronismo, Jauretche regresó a la escena pública para defender el movimiento, iniciando su etapa como ensayista. Su primer texto fue una crítica técnica a Raúl Prebisch, asesor económico del general Eduardo Lonardi. En "El Plan Prebisch. Retorno al Coloniaje" (1955), Jauretche refutó el diagnóstico sombrío que Prebisch había realizado sobre la economía argentina, utilizando datos y cifras para cuestionar la visión ortodoxa.
Posteriormente, en 1957, publicó "Los profetas del odio" (que luego se expandiría como "Los profetas del odio y la yapa"). En esta obra, Jauretche criticó duramente a la "intelligentzia" argentina, término que utilizó para describir a los intelectuales sin visión propia de los problemas nacionales y con una actitud "simiesca". En particular, dirigió sus críticas a Ezequiel Martínez Estrada, Jorge Luis Borges y Julio Irazusta por sus ataques al peronismo.
En este texto, Jauretche reveló una postura compleja frente al peronismo: si bien lo defendía frente a los ataques externos, mantuvo reservas internas. Cuestionó la transformación de la doctrina nacional en una doctrina de partido personalista y criticó la organización "de arriba abajo" que, según él, había quitado al militante la sensación de ser constructor de la historia.
Finalmente, en 1966, publicó su obra más famosa: "El medio pelo en la sociedad argentina". En ella, definió al "medio pelo" como aquellos provenientes de dos vertientes: los primos pobres de la clase alta que intentan aparentar un estatus perdido y los enriquecidos recientes de la clase media alta y la burguesía industrial surgida con el peronismo.
A través del análisis de la burguesía, la clase media y la clase obrera, Jauretche propuso la construcción de un frente policlasista. Sostuvo que ninguna de estas clases podría lograr la liberación nacional por sí sola, siendo necesaria la integración de obreros, clase media y una fracción de la burguesía para derrotar los intereses contrarios al desarrollo del país.
Reconocido como el máximo exponente del nacionalismo popular, la obra de Jauretche deja una enseñanza central que sintetiza su pensamiento: la necesidad de "pensar la Argentina con ojos propios".


